La Cabria, nº 283

HOJA PARROQUIAL DE S. JOSÉ 
DE LINARES
DOMINGO 2º DE ADVIENTO –B- 
7-Diciembre 2014
Año VI- Nº 283

Editorial

La espera

Cuatro semanas propone la liturgia dedicadas al Adviento. Cuatro semanas en espera, ¡con lo que ya esperamos en el día a día!: esperamos ser atendidos en la cola del banco, esperamos al teléfono para pedir cita en el médico, esperamos a que acaben los anuncios de la tele para seguir viendo la peli… Y no nos damos cuenta de que la mayoría de esas esperas son esperas inactivas, vacías, son esperas de brazos cruzados. 

Por el contrario, tenemos también esperas llenas de ilusión y esperanza: como la embarazada que ansía la llegada de su bebé, y le va preparando la habitación con todo lo necesario, y acude a sus clases de parto, y va tachando los días que faltan; o la pareja que espera visita en casa y lo arregla todo, se pone sus mejores galas, prepara algo para picar y mira ansiosa el reloj con la ilusión de recibir a sus amigos como se merecen.

Hay esperas y esperas, está claro. Por eso hay Advientos y advientos. Como también hay cristianos que se sientan a esperar que tener la Verdad de su lado sea garantía para que todo se arregle solito, porque ya se ocupará Dios de poner a cada uno en su sitio y a cada cosa en su lugar. Y luego están los cristianos a los que les hierve la sangre y no pueden estarse quietos, y buscan qué hacer porque Cristo ya viene y tenemos que movernos, adecentar un poco el mundo, limpiar un poco la mugre de la injusticia y poner la mesa de la solidaridad donde todos podamos sentarnos juntos. Esos son los cristianos que nos hacen falta. Ya lo decía Bertolt Brecht, “Hay hombres que luchan un día y son buenos. Hay otros que luchan un año y son mejores. Hay quienes luchan muchos años, y son muy buenos. Pero hay los que luchan toda la vida, esos son los imprescindibles”.

Palabra de Dios

Lectura del Profeta Isaías 40, 1‑5. 9‑11.

Consolad, consolad a mi pueblo, dice vuestro Dios; hablad al corazón de Jerusalén, gritadle: que se ha cumplido su servicio, y está pagado su crimen, pues de la mano del Señor ha recibido doble paga por sus pecados.

Una voz grita: En el desierto preparadle un camino al Señor; allanad en la estepa una calzada para nuestro Dios; que los valles se levanten, que los montes y colinas se abajen, que lo torcido se enderece y lo escabroso se iguale.

Se revelará la gloria del Señor, y la verán todos los hombres juntos —ha hablado la boca del Señor—.

Súbete a lo alto de un monte, heraldo de Sión, alza con fuerza la voz, heraldo de Jerusalén, álzala, no temas, di a las ciudades de Judá: aquí está vuestro Dios.

Mirad: Dios, el Señor, llega con fuerza, su brazo domina.

Mirad: le acompaña el salario, la recompensa le precede. 

Como un pastor apacienta el rebaño, su mano los reúne.

Lleva en brazos los corderos, cuida de las madres.

Palabra de Dios

Lectura de la segunda carta del Apóstol San Pedro 3, 8‑14.

Queridos hermanos:

No perdáis de vista una cosa: para el Señor un día es como mil años y mil años como un día.

El Señor no tarda en cumplir su promesa, como creen algunos.

Lo que ocurre es que tiene mucha paciencia con vosotros, porque no quiere que nadie perezca, sino que todos se conviertan.

El día del Señor llegará como un ladrón.

Entonces el cielo desaparecerá con gran estrépito; los elementos se desintegrarán abrasados y la tierra con todas sus obras se consumirá.

Si todo este mundo se va a desintegrar de este modo, ¡qué santa y piadosa ha de ser vuestra vida!

Esperad y apresurad la venida del Señor, cuando desaparecerán los cielos consumidos por el fuego y se derretirán los elementos.

Pero nosotros, confiados en la promesa del Señor, esperamos un cielo nuevo y una tierra nueva, en que habite la justicia.

Por tanto, queridos hermanos, mientras esperáis estos acontecimientos, procurad que Dios os encuentre en paz con Él, inmaculada e irreprochable.

Palabra de Dios

Lectura del santo Evangelio según San Marcos 1, 1‑8

Comienza el Evangelio de Jesucristo, Hijo de Dios.

Está escrito en el Profeta Isaías: Yo envío mi mensajero delante de ti para que te prepare el camino.

Una voz grita en el desierto: Preparadle el camino al Señor, allanad sus senderos.

Juan bautizaba en el desierto: predicaba que se convirtieran y se bautizaran, para que se les perdonasen los pecados. Acudía la gente de Judea y de Jerusalén, confesaban sus pecados y él los bautizaba en el Jordán.

Juan iba vestido de piel de camello, con una correa de cuero a la cintura y se alimentaba de saltamontes y miel silvestre. Y proclamaba:

—Detrás de mí viene el que puede más que yo, y yo no merezco agacharme para desatarle las sandalias.

Yo os he bautizado con agua, pero él os bautizará con Espíritu Santo.

Palabra del Señor

El Papa ha dicho

TRANSFORMACIÓN MISIONERA DE LA IGLESIA

El Papa vuelve a recordar algo que no podemos olvidar jamás: la iglesia es MISIONERA pues fundamentalmente tiene su sentido enganchada en la “Misión” que Cristo le deja de instaurar el Reino que Él ya inauguró: la iglesia está llamada a ser sacramento de la presencia salvadora de Dios en el mundo, de la misma manera que Jesucristo fue signo vivo de la presencia del padre; a esto no podemos renunciar por nada en el mundo y el día que la iglesia hiciera esto, dejaría de tener sentido su misma existencia. Por eso dice el Papa: “Es vital que hoy la iglesia salga a anunciar el evangelio a todos los lugares, en todas las ocasiones, sin demoras, sin asco y sin miedo” e invita a que tomemos una actitud completamente nueva, pues no podemos conformarnos diciendo que nos sentimos muy a gusto con la situación en la que estamos asentados, mientras estamos viendo lo que acurre a nuestro alrededor; el Papa llega a decirnos: “no se puede dejar las cosas como están. Ya no nos sirve una simple administración”.

Humor gráfico


Caridad

Observamos que en estas fechas, pero también, por fortuna, a lo largo de todo el año, se multiplican las iniciativas solidarias en favor de los empobrecidos (porque no son pobres, son empobrecidos). 

Si algo bueno ha tenido esta maldita crisis, ha sido darnos cuenta de que no todo y no siempre va a depender lo necesario y lo imprescindible del Papá Estado. Nosotros sí creemos en un poder político que adquiera el compromiso de habilitar los mecanismos para que a nadie le falte lo imprescindible, pero no podemos escudarnos en su inoperancia mientras nuestros hermanos a nuestro lado carecen de algo que echarse a la boca o de una manta con la que taparse. 

Es nuestra obligación salir al encuentro de estas situaciones porque, no lo olvidemos, si el Señor nos conocerá en su momento no lo hará por las medallas del mundo que nos hayamos puesto en la solapa, sino “Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; fui huésped, y me recogisteis; desnudo, y me cubristeis; enfermo, y me visitasteis; estuve en la cárcel, y vinisteis a mí.”

Movimientos sociales

Algo se mueve en Linares en torno a estas nuevas formas de participación ciudadanas basadas en la formación de asambleas. Sabemos del peligro de que sean manipuladas y terminen reflejando las ideas de siempre, pero ¿de nuevo vamos a permanecer de brazos cruzados? Si quieres peces, mójate. Si queremos que también defiendan valores cristianos, ¿a qué esperamos?