La Cabria, nº 259



HOJA PARROQUIAL DE S. JOSÉ 
DE LINARES
5º DOMINGO DE CUARESMA –A-
6-ABRIL-2014-
Año -VI- Nº 259

Editorial

¿Muchos o pocos sacramentos?

Recientemente se publicaba en un medio local virtual una reflexión firmada por Don Juan Parrilla en torno al sacramento de la Reconciliación. El autor expresa su opinión sobre su origen y su sentido. En un momento dado afirma "El Sacramento de la Reconciliación, debiera ser, partir de una desesperanza, a una total confianza en lo que yo soy, en lo que es Dios, en lo que es Mi Hermano. Pero no ante un hombre y en secreto por obligación, sino ante ti mismo, ante tu conciencia misma, ante la comunidad misma, como se hacía en la Iglesia primitiva. Y es que la Iglesia actual, ha hiper-sacramentalizado la vida, se ha convertido en un “super” expendedor de sacramentos." (Linares 28, 15 de marzo de 2014).

Respetamos pero no compartimos la opinión del autor sobre que el sacramento no debe hacerse “ante un hombre”, pero queremos hoy centrarnos en nuestra editorial en la imagen de una Iglesia super-expendedora de sacramentos.

Entendemos que se han pervertido y desvirtuado algunos sacramentos, pero el problema no está en los sacramentos en sí, sino principalmente en el hecho de que la sociedad los ha convertido en actos ajenos a su significado real. Véase el tema de las primeras comuniones o incluso del matrimonio, convertidos ambos muy frecuentemente en actos sociales, exentos de significado religioso profundo. Mucho nos tememos que algo parecido empieza a ocurrir con las confirmaciones.

Pero la Iglesia debe contribuir a devolver a todos los sacramentos el sentido con el que fueron creados, como momento único de encuentro con el Señor. En este sentido, por supuesto que es extraordinario el hecho de que sacramentalicemos nuestras vidas. Ojalá fuera así, ojalá metiéramos los sacramentos, sobre todo la Eucaristía, la Reconciliación y la Unción de los enfermos como actos cotidianos de nuestra vida, y acogiéramos el resto (Bautismo, Confirmación y Matrimonio o Sacerdocio) como momentos únicos e irrepetibles en nuestras vidas de encuentros vivos con Cristo.

Palabra de Dios

Lectura del Profeta Ezequiel 37, 12‑14.

Esto dice el Señor:

—Yo mismo abriré vuestros sepulcros, y os haré salir de vuestros sepulcros, pueblo mío, y os traeré a la tierra de Israel.

Y cuando abra vuestros sepulcros y os saque de vuestros sepulcros, pueblo mío, sabréis que soy el Señor: os infundiré mi espíritu y viviréis; os colocaré en vuestra tierra, y sabréis que yo el Señor lo digo y lo hago.

Oráculo del Señor.

Palabra de Dios.

Lectura de la carta del Apóstol San Pablo a los Romanos 8, 8‑11.

Hermanos:

Los que están en la carne no pueden agradar a Dios. Pero vosotros no estáis en la carne, sino en el espíritu, ya que el Espíritu de Dios habita en vosotros.

El que no tiene el Espíritu de Cristo no es de Cristo.

Si Cristo está en vosotros, el cuerpo está muerto por el pecado, pero el espíritu vive por la justicia. 

Si el Espíritu del que resucitó a Jesús de entre los muertos habita en vosotros, el que resucitó de entre los muertos a Cristo Jesús vivificará también vuestros cuerpos mortales, por el mismo Espíritu que habita en vosotros.

Palabra de Dios

Lectura del santo Evangelio según San Juan 11, 1‑45.

En aquel tiempo, las hermanas le mandaron recado a Jesús, diciendo:

-Señor, tu amigo está enfermo.

Jesús, al oírlo, dijo:

-Esta enfermedad no acabará en la muerte, sino que servirá para la gloria de Dios, para que el Hijo de Dios sea glorificado por ella.

Jesús amaba a Marta, a su hermana y a Lázaro. Cuando se enteró de que estaba enfermo, se quedó todavía dos días en donde estaba.

Sólo entonces dice a sus discípulos:

-Vamos otra vez a Judea.

Cuando Jesús llegó, Lázaro llevaba ya cuatro días enterrado. Cuando Marta se enteró de que llegaba Jesús, salió a su encuentro, mientras María se quedaba en casa. Y dijo Marta a Jesús:

-Señor, si hubieras estado aquí no habría muerto mi hermano. Pero aún ahora sé que todo lo que pidas a Dios, Dios te lo concederá.

Jesús le dijo:

-Tu hermano resucitará.

Marta respondió:

-Sé que resucitará en la resurrección del último día.

Jesús le dice:

-Yo soy la resurrección y la vida: el que cree en mí, aunque haya muerto, vivirá; y el que está vivo y cree en mí, no morirá para siempre.

¿Crees esto?

Ella le contestó:

-Sí, Señor: yo creo que tú eres el Mesías, el Hijo de Dios, el que tenía que venir al mundo.

Jesús, muy conmovido preguntó:

-¿Dónde lo habéis enterrado?

Le contestaron:

-Señor, ven a verlo.

Jesús se echó a llorar. Los judíos comentaban:

-¡Cómo lo quería!

Pero algunos dijeron: 

-Y uno que le ha abierto los ojos a un ciego, ¿no podía haber impedido que muriera éste?

Jesús, sollozando de nuevo, llegó a la tumba. (Era una cavidad cubierta con una losa.)

Dijo Jesús:

-Quitad la losa. 

Marta, la hermana del muerto, le dijo:

-Señor, ya huele mal, porque lleva cuatro días.

Jesús le dijo:

-¿No te he dicho que, si crees, verás la gloria de Dios?

Entonces quitaron la losa.

Jesús, levantando los ojos a lo alto, dijo:

-Padre, te doy gracias porque me has escuchado; yo sé que tú me escuchas siempre; pero lo digo por la gente que me rodea para que crean que tú me has enviado.

Y dicho esto, gritó con voz potente:

-Lázaro, ven afuera.

El muerto salió, los pies y las manos atados con vendas, y la cara envuelta en un sudario. Jesús les dijo:

-Desatadlo y dejadlo andar.

Y muchos judíos que habían venido a casa de María, al ver lo que había hecho Jesús, creyeron en él.

Palabra del Señor.

Vivir en la Iglesia

Vivir en conflicto XXI

El mensaje de Jesús va mucho más allá de las leyes religiosas y de la pertenencia a cualquier institución o confesión; es un mensaje de liberación que no está sometido a ninguna estructura; ocurre como en el momento actual: es mucho más radical y liberador que todas las ideologías y no es la fuerza ni las estructuras lo que obliga a hacerlo, sino la libertad, pues va dirigido al corazón del hombre, para que viva con dignidad:

“Cuando oyeron esto se tranquilizaron y alabaron a Dios diciendo: “También a los que no son judíos les ha dado Dios la conversión que lleva a la vida.” (Hch. 11,18)

Dios se compromete con todo el que se lo toma en serio y lo acepta; la historia es testigo de la fidelidad de Dios al compromiso que hace con todo el que lo acepta en su corazón.

“Durante unos cuarenta años los asistió en el desierto” (Hch. 13,18)

Lo único que pide Dios es que el hombre responda con la misma moneda: el amor, el respeto, la dignidad

“Ahora precisamente Dios quiere superar esos tiempos de ignorancia, y pide a todos los hombres de todo el mundo un cambio total” (Hch. 17,30)

Ve y lo cuentas

Volviendo sobre el tema de la Editorial, tenemos que reconocer que hemos distorsionado bastante el significado del sacramento de la Reconciliación. Básicamente, nos da corte ponernos delante de un hombre y contarle nuestras miserias. Es por ello que incluso lo llamamos el sacramento de la Confesión en vez del de la Reconciliación o, más bonito aún, el de la Misericordia.

Entre las iniciativas que el Papa Francisco está llevando a cabo está precisamente una atención preferencial a los sacramentos. Hemos oído que a iniciativa suya se realizó recientemente una jornada llamada “24 horas para el Señor”, lo que algunos medios llamaron “maratón de confesiones” y que fueron en realidad 24 horas ininterrumpidas que algunas parroquias ofrecieron para que cualquiera pudiera acercarse al sacramento y que también fue acompañado de actos de adoración a la Eucaristía. Nos ha parecido una estupenda iniciativa.

Lo que no vende

Continúa la llegada de inmigrantes a España a través de las fronteras de Ceuta y Melilla. En una de las últimas avalanchas ponía los pelos de punta ver las heridas que algunos de ellos se habían hecho al tratar de saltar la valla.

Algunos tenemos la sensación de que alguien está utilizando este tema para que la población sienta miedo de una invasión de sinpapeles. Pocos recuerdan que, por ejemplo, el lugar por donde se han colado la inmensa mayoría de los inmigrantes mal llamados ilegales es por los aeropuertos, como supuestos turistas.

¿Cuánto tiempo miraremos hacia otro lado ante la raíz del problema? Es necesario devolver la esperanza a todo un continente, África, para que sus jóvenes no se vean obligados a la emigración.

Poema de Gloria Fuertes

Cuando la memoria se muere,
nace el olvido.

Cuando el árbol se muere,
nace el papel.

Cuando la paz se muere,
nace la guerra.

Todo esto nace
porque el hombre lo hace.


Cuando la noche se muere,
nace el día.

Cuando la tristeza se muere,
nace la alegría.

Cuando la luna se muere,
nace el sol.

Todo esto nace
porque lo hace Dios.

En esta semana

  • Día 7- Reunión con los padres de 1º curso de catequesis 
  • Día 11- viernes de Dolores: como cada año, comenzaremos nuestra semana de Pasión poniéndonos en paz con Dios y con nosotros mismos. A las 6´30 de la tarde celebraremos el PERDÓN.