La Cabria, nº 243



HOJA PARROQUIAL DE S. JOSÉ 
DE LINARES, Nº 243
DOM. 3º Adviento
15-Diciembre-2013

Editorial

Concertinas

Es curioso cómo esta palabra, concertina, que a la mayoría de nosotros nos recordaba un instrumento musical, se haya convertido en uno de los más tristes símbolos de nuestros días. Concertinas son esas cuchillas que se han añadido a las vallas que “protegen” las fronteras de Ceuta y Melilla. Ponemos “protegen” entre comillas porque en realidad nos protegen a nosotros, no, desde luego, a las personas que tratan de saltarlas. Muchas personas de bien exponen argumentos muy pragmáticos que justifican su uso y el de otros medios para evitar avalanchas de inmigración masivas: “no podemos soportar esas avalanchas”, “son víctimas de las mafias”, “si todos los pobre vienen aquí, ¿no seremos todos pobres?”. Sin embargo, son razones desde el lado de la abundancia. Seguimos olvidando la gran injusticia de nuestro tiempo: una enorme mayoría de seres humanos vive en la inmensa pobreza que sostiene nuestra opulencia, pobreza que se convierte en desesperación que conduce a tantos a abandonar su país y su familia en busca de un futuro mejor. 

Vamos a prestar lo que queda de esta columna editorial de nuestra hoja a una oración de Adviento por estos inmigrantes del obispo de Tánger:

Mientras los ojos van de pobre a pobre, la fe indaga en la noche los indicios de tu llegada, Señor de la justicia y de la paz. Dejará de esperarte quien deje de verse pobre y ver a los pobres.

Ellos, los desamparados, los desvalidos, los acorralados contra las vallas del bienestar, ellos son humanidad en adviento y preparan en su noche tu venida, Jesús de Nazaret: ellos piden que vengas, necesitan oír tu palabra que ilumina y comer tu pan que fortalece, necesitan ver que en sus vidas florece la justicia y abunda la paz, necesitan ver la salvación que viene de Dios, necesitan que tú seas su pastor, necesitan tu Navidad.

El sufrimiento los mantiene alertos, la esperanza los mantiene vivos.

Puede que no conozcan tu nombre, vulnerable como sus vidas; puede que no conozcan tu Reino, pues no los conocen sin vallas, y tu Reino no las tiene; puede que no sepan de tus sueños, de tus promesas, pero sueñan siempre contigo, con tu Reino, con tu nombre: Jesús.

Y hoy, en este tiempo de adviento para todas las esperanzas, tu Iglesia, bautizada con tu Espíritu y con tu fuego, escuchando y comulgando, se reviste de ti para que te encuentren los que te buscan, los que te necesitan, los que tienen hambre de pan, de justicia, de ti.

Feliz adviento, Iglesia de Cristo; feliz adviento, pobres de Cristo.

Palabra de Dios

Lectura del libro de Isaías 35, 1-6a. 10

El desierto y el yermo se regocijarán, se alegrarán el páramo y la estepa, florecerá como flor de narciso, se alegrará con gozo y alegría.

Tiene la gloria del Líbano la belleza del Carmelo y del Sarión.

Ellos verán la gloria del Señor, la belleza de nuestro Dios.

Fortaleced las manos débiles, robusteced las rodillas vacilantes; decid a los cobardes de corazón: «Sed fuertes, no temáis.

Mirad a vuestro Dios, que trae el desquite; viene en persona, resarcirá y os salvará.»

Se despegarán los ojos del ciego, los oídos del sordo se abrirán, saltará como un ciervo el cojo, la lengua del mudo cantará, y volverán los rescatados del Señor.

Vendrán a Sión con cánticos: en cabeza, alegría perpetua; siguiéndolos, gozo y alegría. Pena y aflicción se alejarán.

Palabra de Dios.

Lectura de la carta del apóstol Santiago 5, 7‑10

Tened paciencia, hermanos, hasta la venida del Señor.

El labrador aguarda paciente el fruto valioso de la tierra, mientras recibe la lluvia temprana y tardía.

Tened paciencia también vosotros, manteneos firmes, porque la venida del Señor está cerca.

No os quejéis, hermanos, unos de otros para no ser condenados. Mirad que el juez está ya a la puerta.

Tomad, hermanos, como ejemplo de sufrimiento y de paciencia a los profetas, que hablaron en nombre del Señor.

Palabra de Dios.

Lectura del santo evangelio según san Mateo 11, 2‑11

En aquel tiempo, Juan, que había oído en la cárcel las obras del Mesías, le mandó a preguntar por medio de sus discípulos:

—«¿Eres tú el que ha de venir o tenemos que esperar a otro?»

Jesús les respondió:

—«Id a anunciar a Juan lo que estáis viendo y oyendo: los ciegos ven, y los inválidos andan; los leprosos quedan limpios, y los sordos oyen; los muertos resucitan, y a los pobres se les anuncia el Evangelio.

¡Y dichoso el que no se escandalice de mí!»

Al irse ellos, Jesús se puso a hablar a la gente sobre Juan:

—«¿Qué salisteis a contemplar en el desierto, una caña sacudida por el viento? ¿O qué fuisteis a ver, un hombre vestido con lujo? Los que visten con lujo habitan en los palacios. Entonces, ¿a qué salisteis?, ¿a ver a un profeta?

Sí, os digo, y más que profeta; él es de quien está escrito:

“Yo envío mi mensajero delante de ti, para que prepare el camino ante ti.”

Os aseguro que no ha nacido de mujer uno más grande que Juan, el Bautista; aunque el más pequeño en el reino de los cielos es más grande que él.»

Palabra del Señor.

Vivir en la Iglesia

VIVIR EN CONFLICTO -VII-

Nosotros llamamos “Triunfal” a la entrada de Jesús en Jerusalén, pero fue uno de los momentos fuertes de conflicto en la vida de Jesús: los mismos apóstoles y la gente lo interpretaron como un golpe de estado; lógicamente, los nervios se los comían a todos y a continuación de los nervios vino el miedo y la tensión de no saber en qué iba a concluir aquel espectáculo que los había dejado decepcionados (Mt. 21, 1-17).

Tampoco fue aquella semana unos días de juerga y de alegría en las fiestas judías, sino de una tensión y un miedo espantoso, pues se jugaban todos la vida y los momentos de desencuentro, de tensión, de nervios, de decepción y de angustia se sucedían. 

Podemos ir deteniéndonos en cada paso que se fue dando. Enfrenta abiertamente a todas las autoridades del país (sacerdotes, fariseos, saduceos, escribas y letrados, jueces…) y termina sentenciando a Jerusalén: “Jerusalén, Jerusalén, que matas a los profetas y apedreas a quienes te han sido enviados…vuestra casa va a quedar desierta” (Mt. Cap. 23)

El momento más grande y fuerte de tensión lo encontramos justamente en el momento más importante de la vida de Jesús, momento que ha estado deseando que llegue durante 33 años: la renovación de la Alianza y el establecimiento de la Alianza nueva que será la Eucaristía: allí estaban los nervios a tope y el mismo Jesús los tensó hasta el extremo cuando dijo: “Uno de vosotros me va a entregar” (Mt. 26,21). Y todos se sintieron tocados, nadie se fiaba del que tenía al lado… En ese estado de tensión partió el pan y se lo dio diciendo esto es mi cuerpo y esta es mi sangre que se entrega y se derrama por todos vosotros. (Mt.26, 26-28).

La tensión llegó a tal extremo que Judas no pudo aguantarla y se salió corriendo; detrás de él se fueron todos.

Ve y lo cuentas

Como ya es habitual en el mes de diciembre, nuestros amigos del Movimiento Cultural Cristiano ponen en marcha su campaña anual por la justicia en las relaciones Norte – Sur. 

En su comunicado de este año nos dicen: “Más de 2.500 millones de personas en el mundo viven con menos de 1,50 euros al día. El 90% de la población mundial dispone del 17% de la riqueza. Por ello, el Norte enriquecido ha puesto muros y alambradas en las fronteras con los países empobrecidos. Es poner vallas al hambre. Y en estas fronteras encuentran muerte y violencia millones de migrantes que cada día intentan cruzar en Centroamérica, Melilla, el Estrecho, Lampedusa... 

En plena reorganización del sistema económico imperialista (a eso lo llaman “crisis”), ha aumentado la riqueza de la humanidad, pero se ha multiplicado también el hambre y la brecha entre enriquecidos y empobrecidos. El 10% más rico posee un 83% de la riqueza total. La riqueza de las 3 fortunas más grandes del mundo equivale al PIB de los 48 países más pobres.

Podemos unirnos a su denuncia en la marcha que tendrá lugar en Úbeda el viernes 20, en la Plaza de Andalucía a las 19h.

Campaña de Cáritas

Tenemos que seguir denunciando que es un escándalo que casi 1.000 millones de personas pasen hambre hoy en un mundo, un mundo que cuenta con recursos suficientes para alimentar a todos. Por ello, las 164 organizaciones nacionales que forman Caritas Internationalis se unen por primera vez en una campaña mundial para exigir que se termine con el hambre antes de finales de 2025. El lanzamiento fue el 10 de diciembre, Día Internacional de los Derechos Humanos. 

“Nos encontramos ante un escándalo mundial de casi mil millones de personas. Mil millones de personas que todavía sufren hambre hoy, no podemos mirar a otra parte, fingiendo que el problema no exista. Los alimentos que hay a disposición hoy en el mundo bastarían para quitar el hambre a todos.” – Papa Francisco.

Más información en http://food.caritas.org/?lang=es

En esta semana

Los días 19-20 y 21 vamos a celebrar un “Triduo” al Niño Dios que nos servirá de preparación para la vivencia de la Navidad. Terminaremos el triduo con la celebración comunitaria de la penitencia el domingo día 22 a las 6´30 de la tarde.