La Cabria, nº 347


HOJA PARROQUIAL DE 
S. JOSÉ DE LINARES 
DOMINGO -6º- DE PASCUA 
1 de Mayo de 2016 
Año -VIII- Nº 347 

EDITORIAL 

NI CON UN TERREMOTO

En un diario de Ecuador, escribía hace unos días el Arzobispo emérito de Manabí un artículo interesantísimo que yo quiero traer a nuestra reflexión, por la gran actualidad que tiene entre nosotros y en los tiempos que vivimos.

Venía a decir que un terremoto letal, como el que ha tenido que sufrir el país, al final se convierte en luz que ilumina las sombra que son, en gran parte, las causantes de tanta muerte y tanto dolor: cuando llega un momento de estos, se ponen al descubierto todos los chanchullos que estaban ocultos: carreteras que no se hicieron como debían y como se presupuestaron, aeropuertos en los que no se empleó el material debido, edificios en los que no se emplearon los materiales contratados ni se hicieron en las condiciones convenidas… y en estos momentos aparece todo el desfalco y el desvió de sumas millonarias que se fueron por otro lado en lugar de quedarse dando la seguridad que debían y que la gente pagó y ahora sufre todas las consecuencias de la falta de servicios y la indefensión ante el desastre y la muerte.

Efectivamente, se trata de un fenómeno natural imprevisible, contra el que no podemos hacer nada, pero no es lo mismo enfrentarse al fenómeno con un edificio hecho con el hierro y cemento que necesita, que con un montón de arena pegada con paja y sostenido con unos palos.

Este es el gran problema de la corrupción: cuando queremos acordar, lo mata todo, destruye un país y termina estableciendo el caos y la muerte de todo lo que existe.

Me recuerda la parábola del rico Epulón cuando se encuentra con Abrahán y le pide que mande a Lázaro para que advierta a sus hermanos y Abrahán le contesta que aunque resucite un muerto no van a cambiar. Aquí nos diría: Ni un terremoto de esa magnitud es capaz de cambiar el corazón de un miserable.

PALABRA DE DIOS 

Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles 15, 1‑2. 22‑29 

En aquellos días, unos que bajaron de Judea se pusieron a enseñar a los hermanos que, si no se circuncidaban conforme a la tradición de Moisés, no podían salvarse. Esto provocó un altercado y una violenta discusión con Pablo y Bernabé; y se decidió que Pablo, Bernabé y algunos más subieran a Jerusalén a consultar a los apóstoles y presbíteros sobre la controversia. 

Los apóstoles y los presbíteros con toda la Iglesia acordaron entonces elegir algunos de ellos y mandarlos a Antioquía con Pablo y Bernabé. Eligieron a Judas Barsabá y a Silas, miembros eminentes entre los hermanos, y les entregaron esta carta: 

«Los apóstoles y los presbíteros hermanos saludan a los hermanos de Antioquía, Siria y Cilicia convertidos del paganismo. 

Nos hemos enterado de que algunos de aquí, sin encargo nuestro, os han alarmado e inquietado con sus palabras. Hemos decidido, por unanimidad, elegir algunos y enviároslos con nuestros queridos Bernabé y Pablo, que han dedicado su vida a la causa de nuestro Señor Jesucristo. En vista de esto, mandamos a Silas y a Judas, que os referirán de palabra lo que sigue: Hemos decidido, el Espíritu Santo y nosotros, no imponeros más cargas que las indispensables: que os abstengáis de carne sacrificada a los ídolos, de sangre, de animales estrangulados y de la fornicación. Haréis bien en apartaros de todo esto. Salud.» 

Palabra de Dios 

Lectura del libro del Apocalipsis 21, 10‑14. 22‑23 

El ángel me transportó en éxtasis a un monte altísimo, y me enseñó la ciudad santa, Jerusalén, que bajaba del cielo, enviada por Dios, trayendo la gloria de Dios. 

Brillaba como una piedra preciosa, como jaspe traslúcido. 

Tenía una muralla grande y alta y doce puertas custodiadas por doce ángeles, con doce nombres grabados: los nombres de las tribus de Israel. 

A oriente tres puertas, al norte tres puertas, al sur tres puertas, y a occidente tres puertas. 

La muralla tenía doce basamentos que llevaban doce nombres: los nombres de los apóstoles del Cordero. 

Santuario no vi ninguno, porque es su santuario el Señor Dios todopoderoso y el Cordero. 

La ciudad no necesita sol ni luna que la alumbre, porque la gloria de Dios la ilumina y su lámpara es el Cordero. 

Palabra de Dios 

Lectura del santo evangelio según san Juan 14, 23‑29 

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: 

-“El que me ama guardará mi palabra, y mi Padre lo amará, y vendremos a él y haremos morada en él. 

El que no me ama no guardará mis palabras. Y la palabra que estáis oyendo no es mía, sino del Padre que me envió. 

Os he hablado de esto ahora que estoy a vuestro lado, pero el Defensor, el Espíritu Santo, que enviará el Padre en mi nombre, será quien os lo enseñe todo y os vaya recordando todo lo que os he dicho. 

La paz os dejo, mi paz os doy; no os la doy yo como la da el mundo. Que no tiemble vuestro corazón ni se acobarde. Me habéis oído decir: “Me voy y vuelvo a vuestro lado”. Si me amarais, os alegraríais de que vaya al Padre, porque el Padre es más que yo. Os lo he dicho ahora, antes de que suceda, para que cuando suceda, sigáis creyendo.” 

Palabra del Señor 

ECOS DEL PAPA FRANCISCO 

EL ROSTRO DE LA MISERICORDIA 

El Papa pide a los obispos que establezcan sacerdotes testigos de la Misericordia en sus diócesis, para que el pueblo pueda ver y sentir en medio de todos esta misericordia de Dios hecha efectiva 

Pido a los hermanos Obispos que inviten y acojan estos Misioneros, para que sean ante todo predicadores convincentes de la misericordia. Se organicen en las Diócesis “misiones para el pueblo” de modo que estos Misioneros sean anunciadores de la alegría del perdón. Se les pida celebrar el sacramento de la Reconciliación para los fieles, para que el tiempo de gracia donado en el Año jubilar permita a tantos hijos alejados encontrar el camino de regreso hacia la casa paterna. 

Sin lugar a duda, el PERDÓN es una de las manifestaciones más genuinas de la misericordia de Dios y del amor gratuito, pues quien comete un delito lo que merece es un castigo y, en cambio, el perdón es un regalo que está por encima de todos los méritos que podamos hacer, no se puede comprar ni con todo el oro del mundo. Por eso, el perdón exige como respuesta agradecida el cambio de actitud, la conversión. 

LA “LIGA” DE LOS PARTIDOS 

Después de más de 100 días de un espectáculo bochornoso propiciado por los candidatos a dirigir el país, sin ponerse de acuerdo quién se sentará en la poltrona y asegurará su porvenir, pues no parece que busquen otra cosa, mientras tanto, no parece preocuparles la realidad que afecta al país, como una grave epidemia que amenaza con la muerte; basta abrir los ojos y observar lo que ocurre en nuestra Andalucía, en donde 7 de cada 10 jóvenes no tiene trabajo y los que encuentran algo, el 66´7% es en unas condiciones deplorables, con unas perspectivas de duración de menos de un año, dando lugar a que los jóvenes prolonguen su etapa de formación hasta bien pasados los 30 años, en la que hacen varias carreras que luego se tienen que guardar en el bolsillo porque no les sirven para nada, dándose la paradoja de no saber para qué sirve la generación mejor preparada de la historia del país. 

Mientras tanto, los que pretenden coger las riendas del país, se dedican a faltarse al respeto por coger la poltrona, sin saber qué van a hacer con este material que tienen en sus manos, que tanto ha costado a España y del que se están beneficiando en el extranjero. 

Como respuesta, el pueblo se sigue tomando un problema tan serio, de la misma manera que nos tomamos la liga de futbol. Esperemos que esto nos haga reaccionar. 

ESCLAVITUD INFANTIL 

Cuando hablamos de “esclavitud” siempre nos vamos a épocas remotas que nos presentan las grandes películas de Ben Hur o los israelitas en Egipto… pero no nos damos cuenta de lo que hay detrás de una taza de cualquier sucedáneo de cacao que nos tomamos o de lo que hay detrás de cualquiera de los móviles que hoy utilizamos.

En estos días se está hablando que han desaparecido más de 10.000 niños de los que vienen huyendo de la guerra y es muy probable que esos niños hayan sido vendidos como esclavos para plantaciones de cacao.

La Cabria, nº 346

HOJA PARROQUIAL DE
S. JOSÉ DE LINARES
DOMINGO -5º- DE PASCUA
24 de Abril de 2016
Año -VIII- Nº 346

EDITORIAL

QUIERO SER MONJA

Puede que alguno ande algo perdido con el título de nuestra editorial de hoy. Se trata de un nuevo reality que ha empezado a emitirse en la cadena Cuatro. Ya llevamos dos programas y muchos de nosotros cruzamos los dedos porque nos debatimos entre la ilusión de que continúe por donde ha empezado y el pánico de que desvaríe y se convierta en más basura, como la mayoría de lo que nos encontramos en la tele.

De entrada hay que decir que es una enorme oportunidad el que un programa así se emita en una cadena nacional, por su gran audiencia. Además, para qué engañarnos, llama la atención (y de cierta inquietud) que lo haga una cadena como Cuatro.

El programa sigue la vida de cinco jóvenes que han sentido la llamada del Señor y a las que se les ofrece la posibilidad de vivir en comunidad con una congregación de religiosas durante un tiempo para ver para ver cómo encauzan esa inquietud que ha nacido en ellas.

Independientemente de cómo acaben respondiendo a la llamada, de si finalmente optan por la vida religiosa o no, sólo el ver a esas chicas hablando del Señor, de su fe, de la Llamada, merece la pena. Además, las propias religiosas de la congregación que las acoge son en sí un deleite, y verlas en la tele, en medio de tanta mediocridad, merece la pena. Cuando en otros programas se pone el foco en la mentira, la traición, la zafiedad, etc., pone los pelos como escarpias ver que los conflictos se resuelven con cariño, haciendo autocrítica y pidiendo y recibiendo perdón.

No están faltando críticas en las redes sociales desde entornos de personas vinculadas a la Iglesia. Partiendo de que todas las opiniones, vertidas con respeto, son aceptables, algunos creemos que esta es una oportunidad para la gente joven de ver y oír algo distinto, y, a día de hoy, un buen programa para ver en familia.

PALABRA DE DIOS

Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles 14, 21b‑27

En aquellos días, Pablo y Bernabé volvieron a Listra, a Iconio y a Antioquía, animando a los discípulos y exhortándolos a perseverar en la fe, diciéndoles que hay que pasar mucho para entrar en el reino de Dios.

En cada Iglesia designaban presbíteros, oraban, ayunaban y los encomendaban al Señor, en quien habían creído. Atravesaron Pisidia y llegaron a Panfilia. Predicaron en Perge, bajaron a Atalía y allí se embarcaron para Antioquía, de donde los habían enviado, con la gracia de Dios, a la misión que acababan de cumplir.

Al llegar, reunieron a la Iglesia, les contaron lo que Dios había hecho por medio de ellos y cómo había abierto a los gentiles la puerta de la fe.

Palabra de Dios

Lectura del libro del Apocalipsis 21, 1‑5a

Yo, Juan, vi un cielo nuevo y una tierra nueva, porque el primer cielo y la primera tierra han pasado, y el mar ya no existe. Y vi la ciudad santa, la nueva Jerusalén, que descendía del cielo, enviada por Dios, arreglada como una novia que se adorna para su esposo. Y escuché una voz potente que decía desde el trono: -“Ésta es la morada de Dios con los hombres: acampará entre ellos. Ellos serán su pueblo, y Dios estará con ellos y será su Dios. Enjugará las lágrimas de sus ojos. Ya no habrá muerte, ni luto, ni llanto, ni dolor. Porque el primer mundo ha pasado.” Y el que estaba sentado en el trono dijo: -“Todo lo hago nuevo.”

Palabra de Dios

Lectura del santo evangelio según san Juan 13, 31‑33a. 34‑35

Cuando salió Judas del cenáculo, dijo Jesús:

-“Ahora es glorificado el Hijo del hombre, y Dios es glorificado en él. Si Dios es glorificado en él, también Dios lo glorificará en sí mismo: pronto lo glorificará.

Hijos míos, me queda poco de estar con vosotros.

Os doy un mandamiento nuevo: que os améis unos a otros; como yo os he amado, amaos también entre vosotros. La señal por la que conocerán todos que sois discípulos míos será que os amáis unos a otros.”

Palabra del Señor

ECOS DEL PAPA FRANCISCO

EL ROSTRO DE LA MISERICORDIA

El Papa intenta presentar nuevos signos ante el mundo en los que pueda ver de forma viva la presencia salvadora de Dios en medio de nosotros y “envía”, en nombre de la Iglesia, sacerdotes al mundo para que perdonen incluso los pecados que están reservados a la Sede Apostólica:

18. […] tengo la intención de enviar los Misioneros de la Misericordia. Serán un signo de la solicitud materna de la Iglesia por el Pueblo de Dios, para que entre en profundidad en la riqueza de este misterio tan fundamental para la fe. Serán sacerdotes a los cuales daré la autoridad de perdonar también los pecados que están reservados a la Sede Apostólica, para que se haga evidente la amplitud de su mandato. Serán, sobre todo, signo vivo de cómo el Padre acoge cuantos están en busca de su perdón….

Quiere hacer entender a todos que nadie debe sentirse excluido del amor de Dios

Todos entonces, sin excluir a nadie, están llamados a percibir el llamamiento a la misericordia. Los misioneros vivan esta llamada conscientes de poder fijar la mirada sobre Jesús, “sumo sacerdote misericordioso y digno de fe” (Hb 2,17).

¿QUIÉN ES EL NUEVO OBISPO?

Fuente: Suplemento de La Cartelera, de la Parroquia de Santa María de Torredonjimeno.

Nace el 12 de marzo de 1946 en la Villa de San Jorge de Alor, Olivenza (Badajoz).

Realizó los estudios eclesiásticos en Badajoz, donde fue ordenado sacerdote el 14 de Junio de 1970.

Desempeño cargos de coadjutor y párroco así como de formador en el seminario y profesor en diversos centros de estudios.

En 1983 fue enviado a Roma, donde se licenció en Catequética.

A su vuelta de Roma, en 1986, fue nombrado Vicario Episcopal de

Evangelización y Director del Secretariado Diocesano de Catequesis, desde donde promovió la Catequesis de Adultos, para la que preparó unos materiales, que fueron publicados por PPC.

Entre 1988 y 1996 fue profesor en la Escuela Universitaria del Profesorado de la Universidad de Extremadura, campus de Badajoz, en el Seminario Metropolitano de San Atón y en el Instituto de Ciencias Religiosas.

En 1996 fue nombrado Vicario General y canónigo. Desde 2002 fue Deán-Presidente del cabildo catedral.

En Julio de 2003 fue nombrado por el Santo Padre Obispo de Plasencia.

Llevó a término el Sínodo Diocesano y ha desarrollado la reforma de todas las instituciones diocesanas.

En estos momentos estaba implicado en la Misión Diocesana Evangelizadora, que tiene como lema: “Cada parroquia una misión. Cada crisano un misionero”.

Durante muchos años ha sido miembro del Consejo Asesor de catequesis de la Conferencia Episcopal Española. En la actualidad es Presidente de la Subcomisión Episcopal de Catequesis.

ENTREVISTA AL ARCIPRESTE, D. JOSÉ PERALES

Transcribimos parte de la entrevista del pasado 12 de abril a nuestro arcipreste en Ideal:

-¿Cuáles son los principales cometidos del arciprestazgo?

-A nivel Diocesano este es tercer año del Plan pastoral Diocesano 'La alegría que renace de Jesucristo'. Su aplicación en los distintos arciprestazgos de la Diócesis, entre ellos el de Linares, arranca de tres objetivos prioritarios que son una Iglesia renovada, una Iglesia en permanente misión y la Piedad popular. […]

-¿A qué retos se enfrenta el arciprestazgo de Linares?

-Cómo he dicho anteriormente, hay mucho trabajo pendiente en orden a cumplir el objetivo de una Iglesia renovada y en permanente misión. A nivel arciprestal tenemos un reto permanente por consolidar en el terreno socio-caritativo que es el comedor de Cáritas Interparroquial que sostenemos los cristianos de nuestras parroquias con nuestras donativos y la colaboración de los voluntarios.

-¿Ha afectado la crisis económica al trabajo que realiza el arciprestazgo en Linares?

-Gracias a Dios tenemos muy asimilado el criterio común de que la crisis afecte lo menos posible a la atención a los más pobres. La acción caritativa-social es nuestra prioridad. Más del 40% de los ingresos parroquiales van destinados íntegramente a los más pobres. Y los fieles cristianos, sabedores de esta realidad, triplican su generosidad para este fin.

La Cabria, nº 345

HOJA PARROQUIAL DE 
S. JOSÉ DE LINARES 
DOMINGO -4º- DE PASCUA 
17 de Abril de 2016 
Año -VIII- Nº 345 

EDITORIAL

LA TRANSFORMACIÓN DEL AMOR

Recogemos aquí (de la exhortación apostólica “Amoris laetitia” -La alegría del amor”-, sobre el amor en la familia), las palabras del Santo Padre sobre el amor maduro en el matrimonio.

“La prolongación de la vida hace que se produzca algo que no era común en otros tiempos: la relación íntima y la pertenencia mutua deben conservarse por cuatro, cinco o seis décadas, y esto se convierte en una necesidad de volver a elegirse una y otra vez. Quizás el cónyuge ya no está apasionado por un deseo sexual intenso que le mueva hacia la otra persona, pero siente el placer de pertenecerle y que le pertenezca, de saber que no está solo, de tener un «cómplice», que conoce todo de su vida y de su historia y que comparte todo. Es el compañero en el camino de la vida con quien se pueden enfrentar las dificultades y disfrutar las cosas lindas. Eso también produce una satisfacción que acompaña al querer propio del amor conyugal. No podemos prometernos tener los mismos sentimientos durante toda la vida. En cambio, sí podemos tener un proyecto común estable, comprometernos a amarnos y a vivir unidos hasta que la muerte nos separe, y vivir siempre una rica intimidad. El amor que nos prometemos supera toda emoción, sentimiento o estado de ánimo, aunque pueda incluirlos. Es un querer más hondo, con una decisión del corazón que involucra toda la existencia (…) Cada uno de los dos hace un camino de crecimiento y de cambio personal. En medio de ese camino, el amor celebra cada paso y cada nueva etapa.

En la historia de un matrimonio, la apariencia física cambia, pero esto no es razón para que la atracción amorosa se debilite. Alguien se enamora de una persona entera con una identidad propia, no sólo de un cuerpo, aunque ese cuerpo, más allá del desgaste del tiempo, nunca deje de expresar de algún modo esa identidad personal que ha cautivado el corazón. Cuando los demás ya no puedan reconocer la belleza de esa identidad, el cónyuge enamorado sigue siendo capaz de percibirla con el instinto del amor, y el cariño no desaparece. Reafirma su decisión de pertenecerle, la vuelve a elegir, y expresa esa elección en una cercanía fiel y cargada de ternura. La nobleza de su opción por ella, por ser intensa y profunda, despierta una forma nueva de emoción en el cumplimiento de esa misión conyugal (…) El vínculo encuentra nuevas modalidades y exige la decisión de volver a amasarlo una y otra vez. Pero no sólo para conservarlo, sino para desarrollarlo. Es el camino de construirse día a día. Pero nada de esto es posible si no se invoca al Espíritu Santo, si no se clama cada día pidiendo su gracia, si no se busca su fuerza sobrenatural, si no se le reclama con deseo que derrame su fuego sobre nuestro amor para fortalecerlo, orientarlo y transformarlo en cada nueva situación.

PALABRA DE DIOS 

Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles 13, 14. 43—52 

Sabed que nos dedicamos a los gentiles 

En aquellos días, Pablo y Bernabé desde Perge siguieron hasta Antioquía de Pisidia; el sábado entraron en la sinagoga y tomaron asiento. 

Muchos judíos y prosélitos practicantes se fueron con Pablo y Bernabé, que siguieron hablando con ellos, exhortándolos a ser fieles a la gracia de Dios. 

El sábado siguiente, casi toda la ciudad acudió a oír la palabra de Dios. Al ver el gentío, a los judíos les dio mucha envidia y respondían con insultos a las palabras de Pablo. 

Entonces Pablo y Bernabé dijeron sin contemplaciones: 

—«Teníamos que anunciaros primero a vosotros la palabra de Dios; pero como la rechazáis y no os consideráis dignos de la vida eterna, sabed que nos dedicamos a los gentiles. Así nos lo ha mandado el Señor: "Yo te haré luz de los gentiles, para que lleves la salvación hasta el extremo de la tierra."» 

Cuando los gentiles oyeron esto, se alegraron y alababan la palabra del Señor; y los que estaban destinados a la vida eterna creyeron. 

La palabra del Señor se iba difundiendo por toda la región. Pero los judíos incitaron a las señoras distinguidas y devotas y a los principales de la ciudad, provocaron una persecución contra Pablo y Bernabé y los expulsaron del territorio. 

Ellos sacudieron el polvo de los pies, como protesta contra la ciudad, y se fueron a Iconio. Los discípulos quedaron llenos de alegría y de Espíritu Santo. 

Palabra de Dios 

Lectura del libro del Apocalipsis 7, 9. 14b-17 

El Cordero será su pastor, y los conducirá hacia fuentes de aguas vivas 

Yo, Juan, vi una muchedumbre inmensa, que nadie podría contar, de toda nación, raza, pueblo y lengua, de pie delante del trono y del Cordero, vestidos con vestiduras blancas y con palmas en sus manos. 

Y uno de los ancianos me dijo: 

-“Éstos son los que vienen de la gran tribulación: han lavado y blanqueado sus vestiduras en la sangre del Cordero. 

Por eso están ante el trono de Dios, dándole culto día y noche en su templo. 

El que se sienta en el trono acampará entre ellos. 

Ya no pasarán hambre ni sed, no les hará daño el sol ni el bochorno. Porque el Cordero que está delante del trono será su pastor, y los conducirá hacia fuentes de aguas vivas. 

Y Dios enjugará las lágrimas de sus ojos.” 

Palabra de Dios 

Lectura del santo evangelio según san Juan 10, 27‑30 

Yo doy la vida eterna a mis ovejas 

En aquel tiempo, dijo Jesús: 

-“Mis ovejas escuchan mi voz, y yo las conozco, y ellas me siguen, y yo les doy la vida eterna; no perecerán para siempre, y nadie las arrebatará de mi mano. 

Mi Padre, que me las ha dado, supera a todos, y nadie puede arrebatarlas de la mano del Padre. 

Yo y el Padre somos uno.” 

Palabra del Señor 

ECOS DEL PAPA FRANCISCO 

EL ROSTRO DE LA MISERICORDIA 

Con respecto al sacramento del PERDÓN, recuerda a los sacerdotes que su papel está en acoger a todo el que se siente arrepentido y hacerle sentir la alegría que supone a Dios su vuelta a la verdad y al amor de Dios. 

“Los confesores están llamados a abrazar ese hijo arrepentido que vuelve a casa y a manifestar la alegría por haberlo encontrado. No se cansarán de salir al encuentro también del otro hijo que se quedó afuera, incapaz de alegrarse, para explicarle que su juicio severo es injusto y no tiene ningún sentido delante de la misericordia del Padre que no conoce confines”. 

La confesión, nos recuerda el Papa, no es un juicio en el que han de salir todos los detalles y se fuerce al penitente a recrear todo lo que ha sufrido o hecho sufrir: 

“No harán preguntas impertinentes, sino como el padre de la parábola, interrumpirán el discurso preparado por el hijo pródigo, porque serán capaces de percibir en el corazón de cada penitente la invocación de ayuda y la súplica de perdón. En fin, los confesores están llamados a ser siempre, en todas partes, en cada situación y a pesar de todo, el signo del primado de la misericordia”. 

CARTA DEL OBISPO ELECTO DE JAÉN 

Queridos diocesanos de Jaén: 

“Gracia y Paz a vosotros de parte de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo” (1 Cor 1,3). En el nombre del Señor os saludo, me presento y comparto con vosotros mis sentimientos en esta hora de mi vida. Desde que conocí la noticia de que Su Santidad el Papa Francisco me ha nombrado obispo de esa querida Diócesis de Jaén, no he dejado de darle gracias a Dios, aunque también me ha escuchado algún reproche, por el afecto que le tengo a mis diocesanos placentinos. Pero, aunque siento dejar la Diócesis de Plasencia, en la que he sido tan feliz, me vais a permitir que os diga que conservo muy fresca mi capacidad para ilusionarme y para ponerme enseguida a mirar con profundo cariño hacia los que, a partir de hoy, vais a ser mis diocesanos. 

2. De momento os puedo decir que me gustan vuestras ciudades y vuestros pueblos, vuestros monumentos e instituciones, vuestras devociones y tradiciones. Me parece muy bello el paisaje de Jaén y me siento especialmente a gusto entre olivos, porque es el color que mantengo en la retina desde mi infancia; nací y crecí a la vera de la olivarera Sierra de Alor (…) Os puedo asegurar que no me es nada difícil querer el lugar al que soy enviado. 

3. Pero sé que nada de lo que hasta ahora conozco de Jaén es suficiente; me falta el rostro y el corazón de cada uno de vosotros, de los hombres y mujeres de la tierra a la que iré para ser vuestro obispo. A todos deseo conoceros y a todos quiero serviros. Procuraré que mi servicio pastoral tenga la impronta del trato personal. Será sirviéndoos día a día como espero ser fiel a lo que ahora siento y deseo para mi ministerio episcopal, que no es otra cosa que estar a disposición de todos, dedicándome especialmente a los más heridos en sus vidas. Quiero ser un obispo para todos: pero si alguien me ha de acaparar han de ser los más sencillos, los más débiles y necesitados(…) 

6. (…)Os confieso que, a pesar de mi experiencia de más de doce años en el ministerio episcopal, me siento débil y me encuentro con la incertidumbre de quien inicia una nueva andadura en su vida. Confío, sin embargo, en vosotros y en vuestra mucha capacidad para acoger y querer. Si me lo permitís, os pido dos cosas que, si me las concedéis, me ayudarán a ser pronto uno más entre vosotros. La primera es que me acojáis con cariño, al que espero responder enseguida, porque ya os lo tengo. También os pido que recéis mucho por mí, (…) La sintonía de la oración será la que más verdad y hondura le ponga a la unidad que tiene que haber entre el obispo y el pueblo con el que camina como cristiano y pastor. 

+Amadeo Rodríguez Magro 
(Extracto de la carta) 

Desde aquí le damos la Bienvenida, lo acogemos con amor e ilusión y rezaremos para que Dios lo ilumine y guíe como pastor del pueblo jiennense.