La Cabria, nº 181


HOJA PARROQUIAL DE S. JOSÉ 
DE LINARES 
ASCENSIÓN DEL SEÑOR, B 
20-MAYO.-2012 Año -IV Nº 181

Editorial

La ECONOMÍA, mirándola desde los valores del Evangelio no es una ciencia, sino el arte de relacionarnos, de ayudarnos, de poner en juego todas nuestras capacidades en beneficio de los demás. 

La economía no debe ser la ciencia que maneja las diferentes situaciones del mercado, para aprovecharse los unos de los otros (países, comunidades, individuos…) y ver quién se lleva la tajada más grande. La ley que debe regirla no es la competición que nos lleva a sentirnos enemigos o contrincantes los unos de los otros, apropiándonos de lo que tienen, de su esfuerzo o de su trabajo y dejando que sea el mercado quien la regule y la mueva. 

El mercado no es quién para regular nuestra vida, él no debe regular nada, el mercado no tiene sentimientos de humanidad, no conoce la situación de las personas; el mercado lo único que hace es especular para ganar cuanto más mejor de forma insaciable. El mercado no puede sustituir nuestra opción de libertad que nos lleva a disponer de nuestros bienes y de nuestras capacidades al servicio de mis semejantes y no puede ser el mercado quien ponga precio a nuestros actos, acciones y sentimientos. 

La única ley que debe regir la economía es la FRATERNIDAD que hace de los seres humanos hermanos, y no contrincantes, enemigos o especuladores; la fraternidad, como el amor no es un sentimiento que nos hace sentirnos muy a gusto al lado de las personas porque nos tenemos cariño, sino que es algo que procede de la libertad, es una opción y significa poner todas las capacidades al servicio de los demás para lograr hacer un mundo mejor El problema es que no se hace “FRATERNIDAD”, sino “ESPECULACIÓN” y, aquí es la avaricia el motor que lo mueve todo y la codicia se establece como meta: cuanto más tengo más quiero y más siento necesidad de tener, convirtiéndose en una espiral insaciable, entonces, no se arreglan problemas, sino que se multiplican y se atropella a la humanidad, ya que el objetivo no es el ser humano, sino saciar el hambre inagotable de dinero y de poder.

Palabra de Dios

Lectura de los Hechos de los Apóstoles 1, 1‑11

En mi primer libro, querido Teófilo, escribí de todo lo que Jesús fue haciendo, y: enseñando hasta el día, en que dio instrucciones a los apóstoles, que había escogido movido por el Espíritu Santo, y ascendió al cielo. Se les presentó después de su pasión, dándoles numerosas pruebas de que estaba vivo y, apareciéndoseles durante cuarenta días, les habló del reino de Dios. 

Una vez que comían juntos les recomendó: No os alejéis de Jerusalén; aguardad que se cumpla la promesa de mi Padre, de la que yo os he hablado. Juan bautizó con agua, dentro de pocos días vosotros seréis bautizados con Espíritu Santo. 

Ellos lo rodearon preguntándole: Señor, )es ahora cuando vas a restaurar la soberanía de Israel? 

Jesús contestó: No os toca a vosotros conocer los tiempos y las fechas que el Padre ha establecido con su autoridad. Cuando el Espíritu Santo descienda sobre vosotros, recibiréis fuerza para ser mis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaría y hasta los confines del mundo. 

Dicho esto, lo vieron levantarse hasta que una nube se lo quitó de la vista. Mientras miraban fijos al cielo, viéndole irse, se les presentaron dos hombres vestidos de blanco, que les dijeron: Galileos, )qué hacéis ahí plantados mirando al cielo? El mismo Jesús que os ha dejado para subir al cielo, volverá como le habéis visto marcharse. 

Lectura de la carta del Apóstol San Pablo a los Efesios 1, 17‑23

Hermanos: 


Que el Dios del Señor nuestro Jesucristo, el Padre de la gloria, os dé espíritu de sabiduría y revelación para conocerlo. Ilumine los ojos de vuestro corazón para que comprendáis cuál es la esperanza a la que os llama, cuál la riqueza de gloria que da en herencia a los santos y cuál la extraordinaria grandeza de su poder para nosotros, los que creemos, según la eficacia de su fuerza poderosa, que desplegó en Cristo, resucitándolo de entre los muertos y sentándolo a su derecha en el cielo, por encima de todo principado, potestad, fuerza y dominación, y por encima de todo nombre conocido, no sólo en este mundo, sino en el futuro. Y todo lo puso bajo sus pies y lo dio a la Iglesia, como Cabeza, sobre todo. Ella es su cuerpo, plenitud del que lo acaba todo, en todos. 

Final del santo Evangelio según San Mateo 28, 16‑20

En aquel tiempo, se apareció Jesús a los once y les dijo: AId al mundo entero y proclamad el evangelio a toda la creación. El que crea y se bautice, se salvará; el que se resista a creer, será condenado. A los que crean, les acompañarán estos signos: echarán demonios en mi nombre, hablarán lenguas nuevas, cogerán serpientes en sus manos, y si beben un veneno mortal, no les hará daño. Impondrán las manos a los enfermos y quedarán sanos. El Señor Jesús, después de hablarles, ascendió al cielo y se sentó a la derecha de Dios. Ellos fueron y proclamaron el evangelio por todas partes y el Señor actuaba con ellos y confirmaba la Palabra con los signos que les acompañaban.

Hacia Dios por los caminos de la Biblia, nº 32

Caín y Abel (f)

P: En estos días he leído lo que el libro del Génesis dice de los descendientes de Caín. (Gn. 4,11-28) y me ha llamado la atención lo que Lámec, dijo a sus mujeres: Alá y Silá, oíd mi voz: Yo maté a un hombre por una herida que me hizo, y a un muchacho por un cardenal que recibí. Caín será vengado siete veces, mas Lámec lo será 70 veces siete. Y pregunto: ¿Qué importancia tiene este texto? 

R: Como ves, es un canto bárbaro que expresa cómo entra y crece la violencia en el mundo, con la descendencia de Caín. Ya no vale la ley del Talión, el ”ojo por ojo y diente por diente”, sino que se impone la venganza desproporcionada 

P: Y yo pienso: ¿no es verdad que estos comportamientos, llenos de venganza, están también en nuestra sociedad? 

R: Cierto, amigo. La violencia, el asesinato, la venganza, y el odio se han ido extendiendo, a lo largo de los siglos, como ríos de fuego destructor o como hielo que endurece los corazones. 

P: Es verdad; nuestra sociedad, toda la raza humana, cada hombre, cada mujer, lleva en el corazón las semillas de Abel y las raíces podridas de Caín. 

R: Muy bien dicho. Hay dos o tres aspectos que me gustaría también comunicarte. 

P: ¿Más cosas? Eso me agrada, amigo. 

R: En primer lugar es que Caín aparece como el constructor de ciudades, en contraposición a la vida nómada, preferida, vivida y anhelada siempre por el pueblo de Israel, que huyó constantemente de la corrupción de la urbe. 

P: Hay que ver la cantidad de aspectos que se nos pasan inadvertidos. Si conociéramos mejor la Biblia seguro que conoceríamos mejor a nuestro Dios. 

R: Sin duda alguna. El segundo aspecto es presentar a los descendientes de Cain, Yubal como padre de los que tocan la citara y la flauta, y a Tubal-Caín como antepasado de los forjadores de cobre y hierro. 

P: Es curioso que la Biblia ponga la música y la tecnología como fruto de la descendencia de Caín, y, por consiguiente, como algo pecaminoso. ¿Será por esto que acusen a la Iglesia como enemiga del progreso? 

R: Propones un tema interesante, pero de él nos ocuparemos el próximo día.

Ve y lo cuentas

Manuel García Morente (b); Conversión.

En París lo pasó muy mal. Sin trabajo, sin su familia, herido por la intranquilidad y la amargura, tuvo, a veces intento de suicidarse. Pero Dios no lo dejaba. Se le hacía presente, sin él buscarlo, la idea de la Providencia. Estaba en un callejón sin salida. “Puse la radio. y oí, emocionado La infancia de Jesús, de Berlioz” 

Cuando terminó, cerré la radio para no perturbar el estado de deliciosa paz en que esa música me había sumergido. Y por mi mente empezaron a desfilar -sin que yo pudiera ofrecerles resistencia- imágenes de la niñez. Le vi., en la imaginación, caminando de la mano de su Madre. Seguí representándome otros episodios de la vida del Señor: el perdón que concede a la mujer adúltera, la Magdalena lavando y secando los pies del Salvador, el Cirineo ayudando al Señor a llevar la Cruz, (...) Y los brazos de Cristo crecían, crecían, y parecían abrazar a toda aquella humanidad doliente y cubrirla con la inmensidad de su amor, y la Cruz subía, subía hasta el cielo y llenaba el ámbito de todo y tras de ella subían muchos, muchos hombres y mujeres y niños; subían todos, ninguno se quedaba atrás; sólo yo, clavado en el suelo, veía desaparecer en lo alto a Cristo, rodeado por el enjambre inacabable de los que subían con Él; sólo yo me veía a mí mismo, en aquel paisaje ya desierto, arrodillado y con los ojos puestos en lo alto y viendo desvanecerse los últimos resplandores de aquella gloria infinita, que se alejaba de mí". Aquello "tuvo un efecto fulminante en mi alma". (Continuará)

Lo que no vende

El pasado lunes 14 de mayo, La Hermandad de Los Estudiantes ha puesto en marcha un comedor social, en su casa de hermandad, con el nombre de nuestro beato LOLO al cual están íntimamente unidos e implicados en la difusión de su labor y canonización. 

El primer día dieron 13 comidas para personas de nuestra parroquia que lo están pasando muy mal. El equipo de Cáritas informa a los Vocales de Caridad de la Hermandad sobre las familias necesitadas.
Estas comidas se les han dado en recipientes y de forma individual, para que ellos puedan comer tranquilamente en casa con los suyos. En principio, solo funcionará los lunes y a medida que vayan contando con más colaboración ampliarán este servicio. 

Esta gran labor que hoy han comenzado intentarán mantenerla mientras existan personas que estén implicadas con la idea de la Hermandad, cuyo fin principal es la caridad. Desde aquí les felicitamos por su iniciativa que no responde a los cánones de la Economía de mercado sino al principio Evangélico del AMOR.

La Cabria, nº 180


HOJA PARROQUIAL DE S. JOSÉ
DE LINARES
6º DOM. PASCUA-B
13-MAYO-2012

Año -IV- Nº 180



Editorial

Es imposible que nadie se haya enterado de que España tiene un problema muy serio de recortes ligado a la necesidad de reducir su déficit. Lo que no estamos seguros de que todos conozcamos es cómo funciona eso del déficit y la deuda.

Resulta que la mayor parte de la deuda y sus intereses se pagan a bancos privados. El BCE (Banco Central Europeo), pagado con nuestros impuestos, presta a los bancos al 1% de interés; éstos, a su vez, prestan ese dinero entre el 6% y el 10% a los estados como España; o sea, que por la simple intermediación, sin poner un euro propio ni mover un dedo, se quedan con unos beneficios que, si le echáramos cuentas, veríamos que superan la cifra total de los recortes que estamos sufriendo.

Quiere decir que si, en vez de darlo a los bancos, el BCE prestara el dinero directamente a los estados sin intereses (al fin y al cabo es dinero de los propios ciudadanos), no habría que realizar recorte alguno. Y, ¿por qué no se hace? Pues porque el Tratado Europeo, en sus estatutos, prohíbe específicamente al BCE prestar dinero a los estados. Algunos creemos que en esta decisión algo tuvieron que ver estos poderes financieros que se están enriqueciendo con nuestros recortes.

A nosotros, estos hechos nos recuerdan aquellos que hicieron indignarse al mismo Jesucristo. Veamos: los impuestos de los ciudadanos equivalen a los diezmos y tributos de los judíos (entrega de animales); el poder financiero de hoy sería la autoridad del templo de entonces; el dinero que necesitan los estados para mantener los servicios lo tienen que pagar al precio que mandan los mercados, y entonces, los animales necesarios para el sacrificio los tenían que pagar igualmente al precio que marcaban las autoridades religiosas. Así que, en ambos casos, los ciudadanos pagan dos veces como mínimo: primero, en concepto de impuestos o tributos y luego, al recuperar lo que necesitan.

Además, al restarle recursos a los estados, merman la calidad de los servicios públicos esenciales, por lo que en casos necesarios (la salud, por ejemplo) habrá que añadir una nueva carga que se nos está imponiendo paulatinamente: los servicios privados.
En nuestra reacción ante esta situación quizá deberíamos recordar precisamente la de Jesús ante los mercaderes del Templo.

Palabra de Dios

Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles 10, 25‑26. 34‑35. 44‑48

Cuando iba a entrar Pedro, salió Cornelio a su encuentro y se echó a sus pies a modo de homenaje, pero Pedro lo alzó, diciendo: Levántate, que soy un hombre como tú. Pedro tomó la palabra y dijo: Está claro que Dios no hace distinciones; acepta al que lo teme y practica la justicia, sea de la nación que sea.+

Todavía estaba hablando Pedro, cuando cayó el Espíritu Santo sobre todos los que escuchaban sus palabras. Al oírlos hablar en lenguas extrañas y proclamar la grandeza de Dios, los creyentes circuncisos, que habían venido con Pedro, se sorprendieron de que el don del Espíritu Santo se derramara también sobre los gentiles. Pedro añadió: ¿Se puede negar el agua del bautismo a los que han recibido el Espíritu Santo igual que nosotros? Y mandó bautizarlos en el nombre de Jesucristo. Le rogaron que se quedara unos días con ellos.

Lectura de la primera carta del apóstol san Juan 4, 7‑10

Queridos hermanos, amémonos unos a otros, ya que el amor es de Dios, y todo el que ama ha nacido de Dios y conoce a Dios. Quien no ama no ha conocido a Dios, porque Dios es amor. En esto se manifestó el amor que Dios nos tiene: en que Dios envió al mundo a su Hijo único, para que vivamos por medio de él. En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó y nos envió a su Hijo como victima de propiciación por nuestros pecados.

Lectura del Sto evangelio: Juan 15, 9‑17

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: Como el Padre me ha amado, así os he amado yo; permaneced en mi amor. Si guardáis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor; lo mismo que yo he guardado los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor. Os he hablado de esto para que mi alegría esté en vosotros, y vuestra alegría llegue a plenitud. Éste es mi mandamiento: que os améis unos a otros como yo os he amado. Nadie tiene amor más grande que el que da la vida por sus amigos. Vosotros sois mis amigos, si hacéis lo que yo os mando. Ya no os llamo siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor: a vosotros os llamo amigos, porque todo lo que he oído a mi Padre os lo he dado a conocer. No sois vosotros los que me habéis elegido, soy yo quien os he elegido y os he destinado para que vayáis y deis fruto, y vuestro fruto dure. De modo que lo que pidáis al Padre en mi nombre os lo dé. Esto os mando: que os améis unos a otros.+

Hacia Dios por los caminos de la Biblia, nº 32

Caín y Abel (e)

P: Te recuerdo los dos aspectos que me gustaría tratar: la soledad del pecador y el comportamiento de Dios con una sociedad donde existe el pecado.

R: Primero vamos a tratar de la soledad del pecador y nos puede ayudar el recuerdo de cómo Adán y Eva se escondieron después del pecado, y fue preciso que Dios los buscara. Algo parecido hace Caín. Y es que el pecador, en este caso fratricida, rehúye la presencia de Dios, tratando de sustraerse de au mirada.

P: ¿Y no es verdad que Caín queda excluido también del trato con los demás?

R: Llevas toda la razón del mundo. No hay nada más que fijarse en lo que Dios le dijo: “maldito seas, lejos de este suelo, que abrió su boca para recibir de tu mano la sangre de tu hermano. Aunque labres el suelo, no te dará más su fruto. Vagabundo y errante serás en la tierra".

Encontramos en el texto dos palabras que entrañan la exclusión de la comunión fraterna.

P: ¿Quieres decirme y explicarme cuáles son?.

R: Para eso estoy, amigo. Las dos palabras, los dos términos que se nos pueden quedar inadvertidos son: “vagabundo” y “errante”.

Con el término “vagabundo”, se indica “un moverse de acá para allá, un andar sin rumbo y la pérdida del sentido de la vida. Son acertadísimas y llenas de realismo las palabras del Salmo 56,9: “solo Dios lleva las cuentas de nuestro peregrinar”.

P: ¿Y qué significa andar errante? Me interesan mucho estos detalles porque pueden enseñarnos a leer los pasajes bíblicos sosegadamente y en constante búsqueda.

R: Bien dicho. La palabra errante significa “un caminar a tientas, como los ciegos, pero, además quien ha roto, con el homicidio, las relaciones humanas, se convierte en un ser solitario, perseguido, errante, sin amigos, u errabundo sin tregua.

P: La soledad. Mientras me has explicado esos dos términos, estaba pensando en la soledad. Esa situación oscura torturante y dolorosa en la que vive tanta gente, aunque estén físicamente rodeados de una muchedumbre. ¿No es verdad que también sobre el justo puede ensañarse la desdicha de la soledad, del aislamiento?

R: Puedes verificarlo al ver lo que los discípulos hicieron con Jesús durante la Pasión. Se durmieron, lo abandonaron, Pedro lo negó. La negra oscuridad de la soledad hundió sus tentáculos en el corazón de Cristo. Hasta se vio abandonado por su Padre.

P: Creo que todavía hay algún cabo suelto. ¿Seguiremos el próximo día?

R: Es verdad: nos quedan otra cuestión: Dios no abandona a Caín, sino que se compromete a evitar que se cumpla la ley de la venganza, tan corriente en todos los tiempos.

Ve y lo cuentas

En este apartado de los científicos creyentes, no he querido silenciar el testimonio de un paisano nuestro: el insigne filósofo Manuel García Morente -(Arjonilla, Jaén, 22 de abril de 1886 -Madrid, 7 de diciembre de 1942) Fue un filósofo de cuño original, y gracias a su magisterio oral y escrito se iniciaron en la filosofía multitud de promociones universitarias. Cuando solo tenía 9 años murió su madre y, desde entonces, se declaró ateo hasta los últimos años de su vida

Cursó el bachillerato en Bayona y obtuvo el diploma de licenciado en Letras en la Universidad de Burdeos (1905). En 1912 obtiene la cátedra de Ética de la Universidad de Madrid.. Fue miembro de número de la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas. Cuando estalló la guerra en España en julio de 1936, era Decano de la Universidad de Madrid y, aunque aparentemente, no era una persona con un perfil que diera motivos para temer nada de la República española y, además era conocido públicamente como ateo, fue destituido de su cargo y de la Cátedra.

”El 28 de agosto de 1936 recibí la noticia del fallecimiento de mi yerno. Yo comprendí enseguida que había sido asesinado. Caí desvanecido al suelo. Me encontraba en la Universidad para realizar el acto de entrega del Decanato, a mi sucesor, el señor Besteiro, por cuya influencia mi familia pudo trasladarse de Toledo a Madrid y más tarde a Barcelona. El 26 de septiembre del 1936, recibí el aviso confidencialísimo de que urgía me ausentara de casa, y, si fuera posible, de España, pues se había acordado, por ciertos elementos descontentos de mi gestión en el decanato de la Facultad de Filosofía y Letras, darme la muerte, como era usual entonces".

Marché a Paris, donde tuvo lugar el hecho extraordinario que marcó mi vida. Lo veremos el próximo día.

Lo que no vende

“Apenas hay una señal más eficaz para medir la verdadera estatura democrática de una nación moderna que el comportamiento que muestra para con los inmigrados” (Juan Pablo II, Homilía en Guadalupe, España, 1982). Pues hete aquí que entre las primeras medidas de recorte de nuestro gobierno está la de que desde el próximo 1 de septiembre, a las personas inmigrantes que no tienen regularizada su situación administrativa, se les negará la tarjeta sanitaria y, por tanto, la atención sanitaria que puedan necesitar (con excepción de las urgencias y la atención a menores de edad y mujeres embarazadas). Eso simplemente es una injusticia y una inmoralidad que niega un principio básico de humanidad en el que ha insistido la Doctrina Social de la Iglesia: “Todo emigrante goza de derechos fundamentales inalienables que deben ser respetados en cualquier situación” (Consejo Pontificio para la Pastoral de los Emigrantes, “Ergamigrantes caritas Christi”, n. 5). Los obispos españoles han concretado este principio diciendo: “Para la Iglesia, el emigrante, independientemente de la situación legal, económica, laboral, en que se halle, es una persona con la misma dignidad y derechos fundamentales que los demás, es un hijo de Dios (…) El inmigrante no es “una fuerza de trabajo”, sino una persona. Con esto está dicho todo lo que a dignidad humana y derechos fundamentales se refiere” (Conferencia Episcopal Española, “La Iglesia en España y los Inmigrantes”, n. 5). Más claro, el agua.

En esta semana

  • Día 10- 4 pm. Confesiones de los niños.
  • Día 11- 4 pm. Preparación de la Eucaristía.
  • Desde nuestra Cabria queremos felicitar al grupo de niños que hacen su primera comunión, pero de una forma especial queremos felicitar esta semana al grupo de jóvenes que se han confirmado. Queremos decirles que tienen su puesto preparado, esperando.

La Cabria, nº 179



HOJA PARROQUIAL DE S. JOSÉ 
DE LINARES
DOM. 5 de PASCUA B
6-MAYO-2012
Año -IV- Nº 179

Editorial

ANTE EL DÍA DEL TRABAJO

La fecha del 1º de Mayo va inseparablemente unida al mundo del trabajo y la iglesia se siente unida a este inmenso mundo de los trabajadores que luchan por la justicia y un orden social más justo, solidario y cristiano.

En esta jornada unimos el día de S. José Obrero para invocar la ayuda del Carpintero de Nazaret pensando en tantos hogares y los miles de jóvenes que sufren la lacra del paro que les hace perder su futuro. Son demasiados sufrimientos callados y hasta angustiosos ante las necesidades que atender y la impotencia de hacerlo que les lleva a la marginación y al abandono social.

Es buena fecha para recordar algunos principios fundamentales de la doctrina social de la iglesia que los cristianos debemos tener siempre presentes como: 

1º. El hacer valer la dignidad de toda persona humana por encima de cualquier otro interés.

2º. Recordar que los bienes de este mundo están destinados para todos los hombres y que aunque el derecho a la propiedad privada es un derecho, comporta también una “hipoteca social”.

3º. La defensa de la dignidad de la mujer como persona y como madre dentro del mundo del trabajo es algo que ha de sostenerse como principio irrenunciable.

4º. No podemos olvidar que dentro de la sociedad, a la hora de pensar, preferentemente hemos de tener en cuenta a los más desprotegidos y necesitados y no nos podemos quedar con los brazos cruzados viendo cómo se explota a quien menos fuerza tiene para defenderse.

5º. Es digno también destacar, en las circunstancias que vivimos, la actitud de tantos trabajadores y empresarios que de una forma ejemplar viven el espíritu de la solidaridad cristiana. 

(En esta reflexión tenemos presente la carta que por esta fecha envía el Obispo a todos los cristianos de Jaén)

Palabra de Dios

Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles 9, 26‑31

En aquellos días, llegado Pablo a Jerusalén, trataba de juntarse con los discípulos, pero todos le tenían miedo, porque no se fiaban de que fuera realmente discípulo. Entonces Bernabé se lo presentó a los apóstoles.

Saulo les contó cómo había visto al Señor en el camino, lo que le había dicho y cómo en Damasco había predicado públicamente el nombre de Jesús. Saulo se quedó con ellos y se movía libremente en Jerusalén, predicando públicamente el nombre del Señor. Hablaba y discutía también con los judíos de lengua griega, que se propusieron suprimirlo. Al enterarse los hermanos, lo bajaron a Cesarea y lo enviaron a Tarso. La Iglesia gozaba de paz en toda Judea, Galilea y Samaria. Se iba construyendo y progresaba en la  fidelidad al Señor, y se multiplicaba, animada por el Espíritu Santo.

Lectura de la primera carta del apóstol san Juan 3, 18‑24

Hijos míos, no amemos de palabra y de boca, sino de verdad y con obras.

En esto conoceremos que somos de la verdad y tranquilizaremos nuestra conciencia ante él, en caso de que nos condene nuestra conciencia, pues Dios es mayor que nuestra conciencia y conoce todo. Queridos, si la conciencia no nos condena, tenemos plena confianza ante Dios. Y cuanto pidamos lo recibimos de él, porque guardamos sus mandamientos y hacemos lo que le agrada. Y éste es su mandamiento: que creamos en el nombre de su Hijo, Jesucristo, y que nos amemos unos a otros, tal como nos lo mandó. Quien guarda sus mandamientos permanece en Dios, y Dios en él; en esto conocemos que permanece en nosotros: por el Espíritu que nos dio.

Lectura del santo evangelio según san Juan 15, 1‑8

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: Yo soy la verdadera vid, y mi Padre es el labrador.

A todo sarmiento mío que no da fruto lo arranca, y a todo el que da fruto lo poda, para que dé más fruto.

Vosotros ya estáis limpios por las palabras que os he hablado; permaneced en mí, y yo en vosotros. Como el sarmiento no puede dar fruto por sí, si no permanece en la vid, así tampoco vosotros, si no permanecéis en mí.

Yo soy la vid, vosotros los sarmientos; el que permanece en mí y yo en él, ése da fruto abundante; porque sin mí no podéis hacer nada. Al que no permanece en mí lo tiran fuera, como el sarmiento, y se seca; luego los recogen y los echan al fuego, y arden.

Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid lo que deseáis, y se realizará.

Con esto recibe gloria mi Padre, con que deis fruto abundante; así seréis discípulos míos.+

Hacia Dios por los caminos de la Biblia, nº 31

Caín y Abel (d)

El Señor dijo a Caín: "¿Dónde está tu hermano Abel? 

P: Al leer este texto me quedo impresionado. Dios no permanece indiferente ante la muerte, y menos cuando se trata, como en este caso, de un fratricidio. Dios busca al asesino, que estaría tratando de esconderse como hicieron Adán y Eva en el paraíso para evadir mirada de Dios. ¿Dómde está tu hermano Abel?

R: La contestación de Caín no pudo ser más agria: Contestó: "No sé. ¿Soy yo acaso el guardián de mi hermano?".

P: Creo que lo que pretende Caín es eludir toda responsabilidad. Miente al decir que no sabe dónde está su hermano, y, además, se siente totalmente ajeno a el. ¿Sabes una cosa? Yo siento cierto miedo a que Dios me haga la misma pregunta.

R: Qué razón llevas, amigo, pues a mí me pasa igual. Ante las grandes penurias, desdichas, carencias, injusticias y hasta la muerte de tantos hermanos, también tratamos de echar fuera nuestra parte de responsabilidad y, en el fondo, estamos diciendo a Dios lo mismo que Caín: ¿acaso soy yo guardián de mi hermano?

P: Y Dios sigue preguntando: "¿Qué has hecho? Se oye la sangre de tu hermano clamar a mí desde el suelo”.

Y pregunto: ¿Para qué busca Dios a Caín? ¿Para qué un interrogatorio tan preciso?

R: Desde luego, Dios no busca la venganza, ni quiere poner en práctica la Ley del Talión: “ojo por ojo y diente por diente”. Tampoco deja totalmente impune el crimen de Caín. Este será su castigo: “maldito seas, lejos de este suelo que abrió su boca para recibir de tu mano la sangre de tu hermano. Aunque labres el suelo, no te dará más su fruto. Vagabundo y errante serás en la tierra." 

P: Y ¿no es verdad que nos vemos más inclinados por la venganza que por el perdón? Decimos fácilmente: “el que lo ha hecho que lo pague”. Por otra parte vemos cómo hay gente que se toma la justicia por su mano, pero, además, no siempre son justos los que tienen en la sociedad , de forma delegada, la misión de hacer justicia. La justicia no es igual para todos. No es igual para los ricos y los poderosos que para los pobres y débiles.

R: Todo eso es verdad, pero vamos a fijarnos en lo que Dios hace con Caín que, por una parte, reconoce su culpa (“mi culpa es demasiado grande para soportarla”) y, al quedar como un vagabundo y errante en la tierra, tiene miedo de tener que esconderse de la presencia de Dios y de quedar expuesto a que cualquiera que se lo encuentre lo mate Y el Señor puso una señal a Caín para que nadie que le encontrase le atacara. 

P: Me gustaría tratar dos aspectos que, al menos para mí, los considero importantes: la soledad del pecador y el comportamiento de Dios con una sociedad donde existe el pecado.

R: Procuraremos verlo.

Ve y lo cuentas

MARAÑÓN GREGORIO (b)

Nace: 19 de mayo de 1887,en Madrid., y muere: 27 de marzo de 1960, en Madrid.

¿Qué es “ser médico” para Gregorio Marañón?
  • Si ser medico es entregar la vida a la misión elegida.
  • Si ser medico es no cansarse nunca de estudiar y tener todos los días la humildad de aprender la nueva lección de cada día.
  • Si ser medico es hacer de la ambición nobleza; del interés, generosidad, del tiempo destiempo; y de la ciencia servicio al hombre que es el hijo de Dios.
  • Si ser medico es amor, infinito amor, a nuestro semejante,..
Entonces ser medico es la divina ilusión de que el dolor, sea goce; la enfermedad, salud; y la muerte vida.

“Delante de un niño ningún respeto es nunca suficiente; exige su presencia de la misma pureza, aun en las intenciones, que exige la presencia de Dios”

La ciencia, a pesar de sus progresos increíbles, no puede ni podrá nunca explicarlo todo. Cada vez ganará nuevas zonas a lo que hoy parece inexplicable. Pero las rayas fronterizas del saber, por muy lejos que se eleven, tendrán siempre delante un infinito mundo de misterio.

Lo que no vende

Hay cosas que nadie se explica y que nos gustaría se diera una explicación mínimamente racional: se están haciendo recortes por todas partes, pero lo que estamos viendo es que al pobre “muerto” que quedó para amortajarlo, le están metiendo las manos en los bolsillos para sacarle lo poco que le queda, y ya solo falta que le recorten los mismos bolsillos, mientras que, donde realmente está el dinero, no se atreven a tocar; digo esto porque a Caritas le han recortado también, pero no dicen dónde, cómo, ni de qué forma podrán comer toda esa gente que no encuentra otra mano que le ayude, más que la de los cristianos que cada domingo se rascan el bolsillo. Estoy esperando que den la solución los que tanto hablan de los pobres y digan dónde han de dirigirse, pero eso no vende.

En esta semana

  • Día 10. A las 16´00h. Confesiones del grupo de 1º comunión. 
  • Día 11. A las 16´00h. Preparación de la Eucaristía del domingo.
  • Felicidades a todo el grupo que ha hecho la primera comunión junto con los anteriores. Esperamos que no os olvidéis de la promesa que habéis hecho.