La Cabria, nº 111


HOJA PARROQUIAL DE S. JOSÉ
DE LINARES
32 DOM. t. o. C
7-NOV. del 2010
Año -II- N 111


EDITORIAL
MÁS CULTURA DE LA MUERTE
Recientemente se ha publicado un artículo en un periódico de tirada nacional sobre un avance científico que permitiría detectar trastornos como el autismo, la depresión, la ansiedad o incluso la esquizofrenia, en etapas muy tempranas del embarazo. 

Lo triste de la noticia es que ello no parece ir en la dirección de tratar de corregir esos trastornos, como sería deseable en un sano desarrollo de una ciencia dirigida al bienestar del ser humano, sino que esa posibilidad se planteaba para poder dejar a los padres la opción de abortar, si lo desean. La idea sería, tal y como se planteaba por parte de la psicóloga infantil que difundía la noticia, la de decirle a unos padres “Miren, su hijo tiene una probabilidad del … 70% de padecer autismo, o depresión, o ansiedad, o hiperactividad, o…: ¿quieren abortar o prefieren tenerlo?”. A nosotros esto nos parece una aberración sólo concebible en una sociedad enferma de egoísmo e insolidaridad. Lo más triste es que, aunque no nos demos cuenta, eso mismo ya está pasando. Se trata de las personas con síndrome de Down. Desde los años 50, la prueba de la amniocentesis permite detectar con pocas probabilidades de fallo, el síndrome de Down en los no-nacidos. Pues bien, el 80% de los padres a quienes se les ofrece la posibilidad de abortar porque su hijo padece este síndrome, lo hacen, de manera que en los últimos años, la población de personas con síndrome de Down ha disminuido un 30%. 

Un aviso a navegantes. En la noticia del periódico se decía que esta posibilidad de abortar sería más complicada en países católicos. En efecto, debemos estar preparados y alerta, porque nosotros, como cristianos, no podemos permitir una nueva vuelta de tuerca en este sentido, y lucharemos para que esto no sea posible. No se trata de una postura ideológica, ni filosófica, ni antropológica. Es simple y llanamente, la defensa del más débil que Jesús de Nazaret llevó siempre a su último término.


PALABRA DE DIOS

Lectura del segundo libro de los Ma-cabeos: 7,1-2. 9-14
En aquellos días, arrestaron a siete hermanos con su madre. El rey los hizo azotar con látigos y nervios para forzarlos a comer carne de cerdo, prohibida por la ley. El mayor de ellos habló en nombre de los demás: “¿Qué pretendes sacar de nosotros? Estamos dispuestos a morir antes que quebrantar la ley de nuestros padres.
El segundo, estando para morir, dijo: “Tú, malvado, nos arrancas la vida presente; pero, cuando hayamos muerto por su ley, el rey del universo nos resucitará para una vida eterna.”
Después se divertían con el tercero. Invitado a sacar la lengua, lo hizo en seguida y alargó las manos con gran valor. Y habló dignamente: “De Dios las recibí y por sus leyes las desprecio; espero recobrarlas del mismo Dios”.
El rey y su corte se asombraron del valor con que el joven despreciaba los tormentos. Cuando murió éste, torturaron de modo semejante al cuarto. Y cuando éste estaba a la muerte dijo: “Vale la pena morir a manos de los hombres cuando se espera que Dios mismo nos resucitará. Tú en cambio no resucitarás para la vida eterna”.
Palabra de Dios

Lectura de la segunda carta de S. Pa-blo a los Tesalonicenses. 2,15-3,5
Hermanos: Que Jesucristo nuestro Señor y Dios nuestro Padre, que nos ha amado tanto y nos ha regalado un consuelo permanente y una gran esperanza, os consuele internamente y os dé fuerza para toda clase de palabras y de obras buenas. Por lo demás, hermanos, rezad por nosotros, para que la Palabra de Dios siga el avance glorioso que comenzó entre vosotros, y para que nos libre de los hombres perversos y malvados; porque la fe no es de todos.
El Señor, que es fiel, os dará fuerzas y os librará del mal. Por el Señor, estamos seguros de que ya cumplís y seguiréis cumpliendo todo lo que os hemos enseñado.
Que el Señor dirija vuestro corazón, para que améis a dios y esmeréis en Jesucristo.
Palabra de Dios

Lectura del santo evangelio según S. Lucas. 20,27-38
En aquel tiempo se acercaron a Jesús unos saduceos, que niegan la resurrección y le preguntaron: “Maestro, Moisés nos dejó escrito: “Si a uno se le muere su hermano, dejando mujer pero sin hijos, cásese con la viuda y dé descendencia a su hermano”. Pues bien, había siete hermanos: el primero se casó y murió sin hijos. Y el segundo y el tercero se casaron con ella, y así los siete murieron sin dejar hijos. Por último murió la mujer. Cuando llegue la resurrección, ¿de cuál de ellos será la mujer? Porque los siete han estado casados con ella.
Jesús les contestó: “ En esta vida hombres y mujeres se casan; pero los que sean juzgados dignos de la vida futura y de la resurrección de entre los muertos, no se casarán. Pues ya no pueden morir, son como ángeles; son hijos de Dios, porque participan en la resurrección. Y que resucitan los muertos, el mismo Moisés lo indica en el episodio de la zarza, cuando llama al Señor: “Dios de Abrahán, Dios de Isaac, Dios de Jacob” No es dios de muertos, sino de vivos: porque para Él todos están vivos.
Palabra del Señor

DIÁLOGOS DESDE EL EVANGELIO

N: Amigo Jesús: Vaya preguntita que te hicieron los saduceos. La verdad es que uno se queda cortado cuando lee esto en el evangelio.
*Jesús: Sabiendo quiénes y cómo pensaban los saduceos era fácil, no convencerlos, pero sí callarlos.
N: Perdona, Maestro. ¿Y por qué se llamaban así?
*Jesús: Es que eran descendientes del sumo sacerdote Sadoc, de la época de Salomón. Eran extremadamente autosuficientes, hasta el punto de negar la intervención de Dios en los asuntos de la vida diaria. Negaban cualquier resurrección de los muertos y por lo tanto creían que no había ningún castigo o recompensa después de la vida en la tierra. Eran ricos y gozaban de mucho poder, tanto en el templo come en la sociedad civil.
N: Amigo Jesús, ahora comprendo por qué te hicieron esa pregunta. Se quedarían cortados con tu respuesta.
*Jesús: Así es. Les hizo pensar mucho lo de Moisés. Se quedaron como avergonzados, ya que para ellos lo único válido era la Palabra escrita.
N: Me encanta, querido Maestro, cuando dices que los que participan en la resurrección ya no pueden morir, “son como los ángeles; son hijos de Dios. Y que Dios, -nuestro Dios-, no es un Dios de muertos sino de vivos”.
*Jesús: “Yo he venido para que tengan vida y vida abundante” “Yo soy la resurrección y la vida” dije cuando la resurrección de mi amigo Lázaro. Yo soy el Pan de Vida; el que come de este Pan vivirá para siempre.” “Yo soy el agua viva”.
N: Me da alegría cuando dices estas cosas. Nosotros decimos también: esperamos la resurrección de los muertos y la vida del mundo futuro. Pero, amigo Jesús, pienso que la resurrección es la meta, hacia la que vamos caminando y nos acercamos y la gozamos ya en la medida que vamos sembrando vida.
*Jesús: Eso está muy bien dicho y, cuando se hace, está muy bien hecho. Nuestro Padre Dios quiere que se noten ya los efectos de lo que será el mundo, cuya puerta es la resurrección; lo que llamamos el cielo.
N: Pero creo (y no quiero ser pesimista) que estamos demasiado distraídos con nuestros templos, con nuestros cultos, con nuestras devociones, con nuestros rezos, con nuestras prácticas religiosas, con nuestros esquemas, con nuestras tradiciones, con nuestras costumbres, en detrimento de lo que debe ser nuestro comportamiento: luchar por el bien, por la verdad, por la justicia, fomentando la vida para todos, con la atención puesta en los más necesitados.
*Jesús: Llevas razón. Es preciso cambiar, sabiendo que cualquier gesto hecho por amor, será recogido por el Dios de la vida. Esa es también nuestra esperanza.


VE Y LO CUENTAS

La semana pasada Cáritas Española presentó su informa anual corres-pondiente al año 2009. 

En él aparecen cifras escalofriantes sobre el alcance que la crisis está teniendo en los más débiles.

Pero lo que nos ha llevado a recordar esa noticia en esta sección es que su difusión ha ido acompañada de bastantes parabienes en muchos medios de comunicación, incluso en los menos afines a la Iglesia. 

Pues bien, es bueno que se sepa que Cáritas lleva 50 años ahí, haciendo el bien día tras día, como una manifestación de la fuerza de la acción social de la Iglesia. Sería bueno que si nos hablan de lo bien que está que Cáritas haga lo que hace, recordemos que lo hacemos como parte de nuestra fe, porque no podemos hacer otra cosa. Dicho de otra forma, Cáritas es la Iglesia y la Iglesia es Cáritas.


LO QUE NO VENDE

Recientemente unos amigos nuestros se han casado, lo cual, en principio, no debería ser noticia. Pero lamentablemente, en los tiempos que corren sí es noticia que lo hayan hecho como lo han hecho. Lo han hecho por encima de los que les decían "probad primero y si no os va bien, pues lo dejáis", pero también por encima de quienes les asustaban con "¡Dónde váis, si no trabajáis los dos, ni tenéis un puesto fijo, ni os habéis comprado el piso!" Y es que hoy en día, en muchos ambientes, no vende casarse por amor. Parece que te casas cuando no queda más remedio, por aquello del reloj biológico, con todo puesto, como dicen por aquí, pero con el tiempo justo para tener hijos (pocos) y la ilusión caducada.
Así que tenemos que desearles lo mejor a nuestros amigos y a todas las parejas que en su noviazgo sientan los pilares de un auténtico matrimonio cristiano, en el que por encima de las comodidades y las seguridades económicas está el amor verdadero de dos personas que quieren compartirlo durante el resto de sus vidas.


EN ESTA SEMANA

Nuestra felicitación especial a nuestros amigos del Grupo de Teatro La Cabria, que ayer estrenaron la obra “El Genio Alegre”, con gran éxito de público y crítica. ¡Sois los mejores!

La Cofradía de los Estudiantes reinició ayer la celebración mensual de la misa en la Parroquia en honor a sus sagrados titulares. Se trata de una actividad que se realizará el primer sábado de cada mes.

La Cabria, nº 110



HOJA PARROQUIAL DE SAN JOSÉ
DE LINARES
31º DOM. t. o. C
31 octubre del 2010
Año -II- Nº 110


EDITORIAL


TESTIMONIO DE AMOR
Ocurrió en la sala de espera de las consultas de rehabilitación del Hospital de San Agustín.
Esperábamos turno, cuando se acercó una señora que empujaba una silla de ruedas en la que traía a su hija, de alrededor de 8 años de edad, con síntomas de padecer una parálisis cerebral o algo similar. Sus movimientos, dificultosos y descoordinados, captaron la atención de todos, provocando un sentimiento de compasión hacia ella y hacia su madre.

Tras un breve saludo, se sentó, acercó a la niña a su lado y comenzó a hablarle. No hubo tregua. Con todo cariño, pero, al mismo tiempo, con toda firmeza, estableció un diálogo que, a priori, no parecía posible. A cada pregunta, a cada comentario que partía de la madre, respondía la hija con gestos de la boca y un apenas esbozado lenguaje de signos, con los torpes movimientos de sus manos que, admirablemente, aquélla iba descifrando. Sílaba a sílaba, palabra a palabra, a todos nos hacía inteligible lo que decía la pequeña. Los sentimientos fueron cambiando a su alrededor. Interiormente, valoramos la atención exclusiva, intensa, infatigable de esa madre hacia su hija, de la que hablaban a voces los resultados. Y nos llenamos todos de admiración.

Varias veces, los sanitarios del área, al ver a la niña, se acercaron con cariño a saludarla y a interesarse por ella. La conocían de ocasiones anteriores. Presa de una risa nerviosa parecía querer eludir la respuesta a estos profesionales, pero la madre no le dio opción. Con gesto dulce, primero, la tranquilizó, y, después, la obligó a responder a cada uno.

Y nosotros, no pudimos reprimir una sonrisa, dar gracias a Dios, y pensar: “Esto es querer y esto es educar”.


PALABRA DE DIOS


Lectura del libro de la Sabiduría 11, 22-12, 2
Señor, el mundo entero es ante tÍ como grano de arena en la balanza, como gota de rocío mañanero que cae sobre la tierra. Pero te compadeces de todos, porque todo lo puedes, cierras los ojos a los pecados de los hombres, para que se arrepientan.
Amas a todos los seres y no odias nada de lo que has hecho; si hubieras odiado alguna cosa, no la habrías creado.
Y ¿cómo subsistirían las cosas, si tú no lo hubieses querido? ¿Cómo conservarían su existencia, si tú no las hubieses llamado? Pero a todos perdonas, porque son tuyos, Señor, amigo de la vida.
Todos llevan tu soplo incorruptible. Por eso, corriges poco a poco a los que caen, les recuerdas su pecado y los reprendes, para que se conviertan y crean en ti, Señor.
Palabra de Dios

Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a los Tesalonicenses 1, 11-2, 2
Hermanos:
Pedimos continuamente a Dios que os considere dignos de vuestra vocación, para que con su fuerza os permita cumplir buenos deseos y la tarea de la fe; para que así Jesús, nuestro Señor, sea glorificado en vosotros, y vosotros en él, según la gracia de nuestro Dios y del Señor Jesucristo.
Os rogamos, hermanos, a propósito de la venida de nuestro Señor Jesucristo y de nuestra reunión con él, que no perdáis fácilmente la cabeza ni os alarméis por supuestas revelaciones, dichos o cartas nuestras, como si afirmásemos que el día del Señor está encima.
Palabra de Dios

Lectura del santo evangelio según san Lucas 19, 1-10
En aquel tiempo, entró Jesús en Jericó y atravesaba la ciudad.
Un hombre llamado Zaqueo, jefe de publicanos y rico, trataba de distinguir quién era Jesús, pero la gente se lo impedía, porque era bajo de estatura. Corrió más adelante y se subió a una higuera, para verlo, porque tenía que pasar por allí.
Jesús, al llegar a aquel sitio, levantó los ojos y dijo: «Zaqueo, baja en seguida, porque hoy tengo que alojarme en tu casa.» Él bajó en seguida y lo recibió muy contento.
Al ver esto, todos murmuraban, diciendo: «Ha entrado a hospedarse en casa de un pecador.» Pero Zaqueo se puso en pie y dijo al Señor: «Mira, la mitad de mis bienes, Señor, se la doy a los pobres; y si de alguno me he aprovechado, le restituiré cuatro veces más.»
Jesús le contestó: «Hoy ha sido la salvación de esta casa; también éste es hijo de Abrahán. Porque el Hijo del hombre ha venido a buscar y a salvar lo que estaba perdido.»
Palabra del Señor


DIÁLOGOS DESDE EL EVANGELIO

N: Otro publicano, amigo Jesús. Además se trata de un publicano especial: feje de publicanos y rico.

*Jesús: Un hombre marginado, mal querido por no decir odiado en su ciudad, Jericó. Marginado por su oficio y por la forma de ejercerlo. Se había hecho rico con el dinero de los demás.

N: Tiene que ser muy duro el verte rechazado; que todos te miren de soslayo; que nadie te hable afablemente; que guarden silencio al hacerte presente; que te hagan el cerco, que te rechacen.

*Jesús: Yo creo que esta dolorosa sensación de soledad era lo que más hacía sufrir a Zaqueo. No hay peor cosa que el rechazo y la marginación social.

N: Querido Jesús, amigo de la vida, ¿no crees que, en realidad, lo que buscaba Zaqueo era alguien con quien encontrarse, alguien que le diera entrada en su propia vida, alguien con quien conectar cordialmente?

*Jesús: Llevas toda la razón. Y no sabes la alegría que me dio al verlo encaramado en aquella higuera. Se reprodujo en mí el gozo que sintió el padre del hijo pródigo; se hizo realidad lo que yo digo muchas veces: “hay más alegría en el cielo por un solo pecador que se arrepiente…”. Llevado por ese impulso primario, lo nombré con su propio nombre: Zaqueo, le dije, baja en seguida, porque hoy tengo que alojarme en tu casa.»

N: ¿Y cuál fue su reacción? ¿No dio un salto desde la higuera?

*Jesús: No pero sí llegó a tierra firme antes de lo que él mismo esperaba y, mientras unos se extrañaban y otros murmuraban, entramos en su casa y comimos y bebimos juntos y Zaqueo se comprometió a devolver más de lo que había robado y a dar a los pobres la mitad de sus bienes.

N: Muy querido amigo Jesús: te causaría pena y tristeza el ver cómo la gente te criticaba porque habías entrado y comido en la casa de un pecador. A mí también me duele la facilidad con que criticamos y marginamos a la gente que no nos cae bien, y a los que consideramos pecadores. Tienes que ayudarnos, Señor, porque somos más fáciles para marginar que para admitir con un corazón abierto a los que no piensan ni viven como nosotros.

*Jesús: También a mí me preocupa que se encuentren dentro de las comunidades cristianas gente que no cuenta, así como las que dicen vivir su fe sin preocuparse de los sectores más abandonados de la sociedad.
Te transcribo una de las frases que vienen hoy en la primera lectura, dirigidas a nuestro Padre común:. Todos llevan tu soplo incorruptible. Por eso, corriges poco a poco a los que caen, les recuerdas su pecado y los reprendes, para que se conviertan y crean en ti, Señor. A todos perdonas, porque son tuyos, Señor, amigo de la vida.


VE Y LO CUENTAS

Mañana, día 1, celebramos en la Iglesia algo importante: que hayan sido parte de ella esa multitud de “Santos sin título oficial” que contribuyeron a hacerla grande. Personas que pasaron haciendo el bien discretamente, sin hacer ruido, pero dejando una profunda huella entre la gente que tuvo la suerte de tenerlos a su lado, porque hicieron de su vida una donación a los demás, despreocupándose de ellos mismos.

Seres humanos sencillos, limitados e imperfectos, que con el don de la fe, trabajo y tesón, se forjaron buenos cristianos.

Ellos entendieron que venimos al mundo como los obreros a la viña del Señor: para echar una jornada a su favor, confiando en la promesa de que, al final del día, el salario siempre excederá nuestros méritos.

Roguemos a Dios para que siga dando muchos santos a su Iglesia, que sigan sembrando el bien, y hagan crecer y fructificar los valores del Evangelio.


LO QUE NO VENDE

Desde aquí queremos hacer llegar nuestro agradecimiento a un colectivo de mujeres que se integran en la “Asociación del Taller de Cerámica de Linares”. No tienen la sede en nuestra parroquia, pero siempre están dispuestas a dedicarnos su tiempo y su colaboración para los distintos proyectos que ponemos en marcha.

Han aportado trabajos para sorteos, donativos, cuotas para hacer llegar a los niños abandonados de Ecuador y, de los fondos de la asociación, han librado ingresos para las ONG de la Iglesia que atienden a los damnificados por las catástrofes. Y ahora, ya preparan con ilusión una nueva tarea para nuestro templo.

Es bonito y ejemplar que, de una actividad recreativa artística-artesanal, surjan estas acciones dignas de ser conocidas y reconocidas por todos.


EN ESTA SEMANA
  • Este mes, la Iglesia, tradicionalmente lo dedica a recordar a sus difuntos, como una proclamación de las verdades que confesamos: creemos en la resurrección de los muertos y en la comunión de los santos. Por ello, el día 2, fiesta de los difuntos, celebraremos dos Eucaristías: una a las 7 de la tarde y otra a las 8´30, para las que se invita a que todo el que desee, dé el nombre de sus familiares a quienes quiere que tengamos presente.
  • La COFRADIA DE LOS ESTUDIANTES ha abierto sus puertas para ayudar a los niños que lo necesitan con clases de apoyo en su Casa de Hermandad. Es una prolongación de lo que se hace en la Casa de Acogida de las Hermanas de la Consolación. ¡No perdamos la oportunidad!

La Cabria, nº 109


HOJA PARROQUIAL DE SAN JOSÉ
DE LINARES
30º DOMINGO DEL t. o., C
24 de octubre del 2010
Año -II- Nº 109


EDITORIAL

“QUEREMOS VER A JESÚS”
Este es el lema del DOMUND de este año, recordando aquel grupo que se acercó a los apóstoles pidiéndoles que les ayudasen a “ver a Jesús”. Hoy es el mundo el que a gritos le pide a la Iglesia, a los cristianos, que le mostremos a Jesús, que le ayudemos a encontrarse con Él.

El mundo entero está deseoso de encontrar la paz, la justicia, el amor, la verdad, la fraternidad, la honradez, la misericordia, la comprensión… pero también es cierto que ya está harto de palabras vacías, pues todos hablan de lo mismo, pero hay muy pocos que lo vivan y lo transmitan, que lo contagien como lo hicieron aquellos primeros cristianos que se encontraron con Jesús.

Sobran las palabras y faltan hechos, actitudes, vidas que puedan ser un reflejo vivo de Jesús de forma que no haya necesidad de explicarlo. La Iglesia está llamada a ser esto: un reflejo vivo de Jesús, pero cuando decimos IGLESIA no nos estamos refiriendo a una cosa rara que anda por ahí, nos referimos a tí, a mí, a nuestra comunidad.

Efectivamente, no somos perfectos, pero tampoco podemos decir que esto no se haga y que la Iglesia no esté siendo un signo indicativo con toda claridad que nos conduce a Jesús, lo que ocurre es que lo que ella hace no es material de venta para prensa, radio ni TV, y como lo que no viene en los periódicos, o en la TV parece que no existe, entonces se concluye diciendo que no se hace nada.


PALABRA DE DIOS

Lectura del libro del Eclesiás-tico 35, 12-14. 16-18
El Señor es un Dios justo, que no puede ser parcial; no es parcial contra el pobre, escucha las súplicas del oprimido; no desoye los gritos del huérfano o de la viuda cuando repite su queja; sus penas consiguen su favor, y su grito alcanza las nubes; los gritos del pobre atraviesan las nubes y hasta alcanzar a Dios no descansan; no ceja hasta que Dios le atiende, y el juez justo le hace justicia.
Palabra de Dios.

Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a Timoteo 4, 6-8.16-18
Querido hermano: Yo estoy a punto de ser sacrificado, y el momento de mi partida es inminente. He combatido bien mi combate, he corrido hasta la meta, he mantenido la fe. Ahora me aguarda la corona merecida, con la que el Señor, juez justo, me premiará en aquel día; y no sólo a mí, sino a todos los que tienen amor a su venida. La primera vez que me defendí, todos me abandonaron, y nadie me asistió. Que Dios los perdone. Pero el Señor me ayudó y me dio fuerzas para anunciar íntegro el mensaje, de modo que lo oyeran todos los gentiles. Él me libró de la boca del león. El Señor seguirá librándome de todo mal, me salvará y me llevará a su reino del cielo. A él la gloria por los siglos de los siglos. Amén.
Palabra de Dios.

Lectura del santo evangelio según san Lucas 18, 9-14
En aquel tiempo, a algunos que, teniéndose por justos, se sentían seguros de sí mismos y despreciaban a los demás, dijo Jesús esta parábola:
«Dos hombres subieron al templo a orar. Uno era fariseo; el otro, un publicano. El fariseo, erguido, oraba así en su interior:
"¡Oh Dios!, te doy gracias, porque no soy como los demás: ladrones, injustos, adúlteros; ni como ese publicano. Ayuno dos veces por semana y pago el diezmo de todo lo que tengo."
El publicano, en cambio, se quedó atrás y no se atrevía ni a levantar los ojos al cielo; sólo se golpeaba el pecho, diciendo: ¡Oh Dios!, ten compasión de este pecador.
"Os digo que éste bajó a su casa justificado, y aquél no. Porque todo el que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido.»
Palabra del Señor


DIÁLOGOS DESDE EL EVANGELIO

N: Querido amigo Jesús: Me vas a permitir que hoy convierta la parábola en dos entrevistas: una con el fariseo y la otra con el publicano.

*Jesús: me parece muy bien, amigo.

N: Entré en el templo y allí estaba el fariseo con la frente alta, erguido, de pie, con sus filacterias o tiras de pergamino atadas en el brazo, conteniendo pasajes de la sagrada Escritura. Me miró con arrogancia, extrañado y, posiblemente creyendo que me iba a hacer de los suyos, me dijo que me acercara. Me acerqué con cierta timidez y le pregunté qué le estaba diciendo a Dios.
El fariseo me dijo: le estoy diciendo a Dios que siempre he sido y soy un fiel observante de la Ley, de mis ayunos, de cómo pago los diezmos, de mi oración las veces al día que está establecido. Que esta religiosidad la había recibido de sus padres, de sus abuelos y que procuraba mantenerla intacta.

*Jesús: Y en esto no mintió. Era cierto que hacía todo cuanto te dijo. Lo que pasa es que no te dijo que se tenía por santo, se sentía seguro de sí mismo y que despreciaba a los demás.

N: Pues sí: me dijo que daba gracias a Dios porque no era como los demás: ladrones, adúlteros, injustos, ni como ese publicano -dicho con desprecio-. Total, que él no tenía de qué arrepentirse.

*Jesús: Este hombre no volvió a su casa justificado, pues se presentó con las manos llenas de sus buenas obras, sin tener idea de que “todo es gracia”. Aparte de que una religiosidad que margina y desprecia al prójimo no entra en el plan del Padre-Madre Dios.

N: Después, amigo Jesús, me fui al publicano, que estaba con la cabeza baja, en lo último del templo, y dándose golpes de pecho, en señal de arrepentimiento, y le hice la misma pregunta: ¿qué le estaba diciendo a Dios?
El publicano me contestó: hermano, tengo el corazón hecho trizas. He oído a Jesús de Nazaret hablar sobre el abuso del poder. Escuché con qué tono tan directo y tan paternal decía que “nadie puede servir a Dios y al dinero”, y le estoy pidiendo perdón porque soy un pecador. Colaboro con el poder del César, que está explotando y oprimiendo al pueblo; a mis empleados les pago menos de lo debido; en los recibos de los impuestos pongo más de lo que tienen que pagar y ese dinero me lo embolso yo… Si eres creyente, amigo desconocido, ayúdame a pedir a Dios que se apiade de mí y que tenga compasión de este desgraciado.

*Jesús: Ante esto Dios no puede cerrar el corazón. Él tiene entrañas de misericordia. A mí me ha enviado no para condenar sino para salvar. Por eso el publicano sale del templo justificado.

N: Amigo y Maestro Jesús: También yo digo, como el fariseo, que soy cristiano de toda la vida. He recibido la fe de mis padres, de mis abuelos, de mis antepasados, y tengo el peligro de creer que eso ya me basta. Que nunca diga: yo no soy como esos que no creen. Que siempre me sienta necesitado de salvación y que nunca me suba en el pedestal de una falsa santidad, porque el que “el que se enaltece será humillado y el que se humilla será enaltecido.”


VE Y LO CUENTAS

El sábado pasado tuvimos la gran alegría de tener con nosotros en la celebración de la Eucaristía a cuatro misioneros: Ana, Ascensión, Antonio y Ana y junto a ellos a sus tres niños que adoptaron y que nuestra comunidad de alguna manera también los hizo suyos y se unió a esta pareja en la que ponemos nuestro espíritu solidario y en quienes expresamos nuestra capacidad de acoger, de amar, de sentirnos con el que sufre. 

Esto lo venimos haciendo ya durante cuatro años y cada mes hay un grupo de gente que calladamente va haciendo posible que otra gente pueda encontrarse con Jesús, es decir, sienta que Dios no los abandona, porque hay creyentes que son testigos del amor y de la solidaridad. Dilo por ahí, no tengas miedo, pero no te cortes, sobre todo a la hora de practicarlo.


LO QUE NO VENDE

Jesús dijo: “Por los frutos los conoceréis” y es así: de alguna manera el exterior nos define, pues de la abundancia del corazón habla la boca. 

Hoy, día del DOMUND, hay gente que dice que no da nada porque se lo quedan todo en el camino y de esa manera encuentra la excusa perfecta para justificar su insolidaridad. De la misma manera alguien va soltando por ahí: “hay demasiadas necesidades entre los pobres del barrio como para gastarse el dinero en obras innecesarias”. Esperamos que no dejen abandonados a los pobres del barrio porque encuentren otra excusa para no acercarse a ellos.


EN ESTA SEMANA

Día 30, sábado. Se va a celebrar una sesión de teatro en el colegio de la Presentación para los niños de primera comunión en adelante, conmemorando el día del nacimiento de Lolo mediante la representación algunos pasajes de su vida. Nos han comentado que se van a hacer entradas que se pueden recoger en las parroquias.