La Cabria, nº 346

HOJA PARROQUIAL DE
S. JOSÉ DE LINARES
DOMINGO -5º- DE PASCUA
24 de Abril de 2016
Año -VIII- Nº 346

EDITORIAL

QUIERO SER MONJA

Puede que alguno ande algo perdido con el título de nuestra editorial de hoy. Se trata de un nuevo reality que ha empezado a emitirse en la cadena Cuatro. Ya llevamos dos programas y muchos de nosotros cruzamos los dedos porque nos debatimos entre la ilusión de que continúe por donde ha empezado y el pánico de que desvaríe y se convierta en más basura, como la mayoría de lo que nos encontramos en la tele.

De entrada hay que decir que es una enorme oportunidad el que un programa así se emita en una cadena nacional, por su gran audiencia. Además, para qué engañarnos, llama la atención (y de cierta inquietud) que lo haga una cadena como Cuatro.

El programa sigue la vida de cinco jóvenes que han sentido la llamada del Señor y a las que se les ofrece la posibilidad de vivir en comunidad con una congregación de religiosas durante un tiempo para ver para ver cómo encauzan esa inquietud que ha nacido en ellas.

Independientemente de cómo acaben respondiendo a la llamada, de si finalmente optan por la vida religiosa o no, sólo el ver a esas chicas hablando del Señor, de su fe, de la Llamada, merece la pena. Además, las propias religiosas de la congregación que las acoge son en sí un deleite, y verlas en la tele, en medio de tanta mediocridad, merece la pena. Cuando en otros programas se pone el foco en la mentira, la traición, la zafiedad, etc., pone los pelos como escarpias ver que los conflictos se resuelven con cariño, haciendo autocrítica y pidiendo y recibiendo perdón.

No están faltando críticas en las redes sociales desde entornos de personas vinculadas a la Iglesia. Partiendo de que todas las opiniones, vertidas con respeto, son aceptables, algunos creemos que esta es una oportunidad para la gente joven de ver y oír algo distinto, y, a día de hoy, un buen programa para ver en familia.

PALABRA DE DIOS

Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles 14, 21b‑27

En aquellos días, Pablo y Bernabé volvieron a Listra, a Iconio y a Antioquía, animando a los discípulos y exhortándolos a perseverar en la fe, diciéndoles que hay que pasar mucho para entrar en el reino de Dios.

En cada Iglesia designaban presbíteros, oraban, ayunaban y los encomendaban al Señor, en quien habían creído. Atravesaron Pisidia y llegaron a Panfilia. Predicaron en Perge, bajaron a Atalía y allí se embarcaron para Antioquía, de donde los habían enviado, con la gracia de Dios, a la misión que acababan de cumplir.

Al llegar, reunieron a la Iglesia, les contaron lo que Dios había hecho por medio de ellos y cómo había abierto a los gentiles la puerta de la fe.

Palabra de Dios

Lectura del libro del Apocalipsis 21, 1‑5a

Yo, Juan, vi un cielo nuevo y una tierra nueva, porque el primer cielo y la primera tierra han pasado, y el mar ya no existe. Y vi la ciudad santa, la nueva Jerusalén, que descendía del cielo, enviada por Dios, arreglada como una novia que se adorna para su esposo. Y escuché una voz potente que decía desde el trono: -“Ésta es la morada de Dios con los hombres: acampará entre ellos. Ellos serán su pueblo, y Dios estará con ellos y será su Dios. Enjugará las lágrimas de sus ojos. Ya no habrá muerte, ni luto, ni llanto, ni dolor. Porque el primer mundo ha pasado.” Y el que estaba sentado en el trono dijo: -“Todo lo hago nuevo.”

Palabra de Dios

Lectura del santo evangelio según san Juan 13, 31‑33a. 34‑35

Cuando salió Judas del cenáculo, dijo Jesús:

-“Ahora es glorificado el Hijo del hombre, y Dios es glorificado en él. Si Dios es glorificado en él, también Dios lo glorificará en sí mismo: pronto lo glorificará.

Hijos míos, me queda poco de estar con vosotros.

Os doy un mandamiento nuevo: que os améis unos a otros; como yo os he amado, amaos también entre vosotros. La señal por la que conocerán todos que sois discípulos míos será que os amáis unos a otros.”

Palabra del Señor

ECOS DEL PAPA FRANCISCO

EL ROSTRO DE LA MISERICORDIA

El Papa intenta presentar nuevos signos ante el mundo en los que pueda ver de forma viva la presencia salvadora de Dios en medio de nosotros y “envía”, en nombre de la Iglesia, sacerdotes al mundo para que perdonen incluso los pecados que están reservados a la Sede Apostólica:

18. […] tengo la intención de enviar los Misioneros de la Misericordia. Serán un signo de la solicitud materna de la Iglesia por el Pueblo de Dios, para que entre en profundidad en la riqueza de este misterio tan fundamental para la fe. Serán sacerdotes a los cuales daré la autoridad de perdonar también los pecados que están reservados a la Sede Apostólica, para que se haga evidente la amplitud de su mandato. Serán, sobre todo, signo vivo de cómo el Padre acoge cuantos están en busca de su perdón….

Quiere hacer entender a todos que nadie debe sentirse excluido del amor de Dios

Todos entonces, sin excluir a nadie, están llamados a percibir el llamamiento a la misericordia. Los misioneros vivan esta llamada conscientes de poder fijar la mirada sobre Jesús, “sumo sacerdote misericordioso y digno de fe” (Hb 2,17).

¿QUIÉN ES EL NUEVO OBISPO?

Fuente: Suplemento de La Cartelera, de la Parroquia de Santa María de Torredonjimeno.

Nace el 12 de marzo de 1946 en la Villa de San Jorge de Alor, Olivenza (Badajoz).

Realizó los estudios eclesiásticos en Badajoz, donde fue ordenado sacerdote el 14 de Junio de 1970.

Desempeño cargos de coadjutor y párroco así como de formador en el seminario y profesor en diversos centros de estudios.

En 1983 fue enviado a Roma, donde se licenció en Catequética.

A su vuelta de Roma, en 1986, fue nombrado Vicario Episcopal de

Evangelización y Director del Secretariado Diocesano de Catequesis, desde donde promovió la Catequesis de Adultos, para la que preparó unos materiales, que fueron publicados por PPC.

Entre 1988 y 1996 fue profesor en la Escuela Universitaria del Profesorado de la Universidad de Extremadura, campus de Badajoz, en el Seminario Metropolitano de San Atón y en el Instituto de Ciencias Religiosas.

En 1996 fue nombrado Vicario General y canónigo. Desde 2002 fue Deán-Presidente del cabildo catedral.

En Julio de 2003 fue nombrado por el Santo Padre Obispo de Plasencia.

Llevó a término el Sínodo Diocesano y ha desarrollado la reforma de todas las instituciones diocesanas.

En estos momentos estaba implicado en la Misión Diocesana Evangelizadora, que tiene como lema: “Cada parroquia una misión. Cada crisano un misionero”.

Durante muchos años ha sido miembro del Consejo Asesor de catequesis de la Conferencia Episcopal Española. En la actualidad es Presidente de la Subcomisión Episcopal de Catequesis.

ENTREVISTA AL ARCIPRESTE, D. JOSÉ PERALES

Transcribimos parte de la entrevista del pasado 12 de abril a nuestro arcipreste en Ideal:

-¿Cuáles son los principales cometidos del arciprestazgo?

-A nivel Diocesano este es tercer año del Plan pastoral Diocesano 'La alegría que renace de Jesucristo'. Su aplicación en los distintos arciprestazgos de la Diócesis, entre ellos el de Linares, arranca de tres objetivos prioritarios que son una Iglesia renovada, una Iglesia en permanente misión y la Piedad popular. […]

-¿A qué retos se enfrenta el arciprestazgo de Linares?

-Cómo he dicho anteriormente, hay mucho trabajo pendiente en orden a cumplir el objetivo de una Iglesia renovada y en permanente misión. A nivel arciprestal tenemos un reto permanente por consolidar en el terreno socio-caritativo que es el comedor de Cáritas Interparroquial que sostenemos los cristianos de nuestras parroquias con nuestras donativos y la colaboración de los voluntarios.

-¿Ha afectado la crisis económica al trabajo que realiza el arciprestazgo en Linares?

-Gracias a Dios tenemos muy asimilado el criterio común de que la crisis afecte lo menos posible a la atención a los más pobres. La acción caritativa-social es nuestra prioridad. Más del 40% de los ingresos parroquiales van destinados íntegramente a los más pobres. Y los fieles cristianos, sabedores de esta realidad, triplican su generosidad para este fin.

La Cabria, nº 345

HOJA PARROQUIAL DE 
S. JOSÉ DE LINARES 
DOMINGO -4º- DE PASCUA 
17 de Abril de 2016 
Año -VIII- Nº 345 

EDITORIAL

LA TRANSFORMACIÓN DEL AMOR

Recogemos aquí (de la exhortación apostólica “Amoris laetitia” -La alegría del amor”-, sobre el amor en la familia), las palabras del Santo Padre sobre el amor maduro en el matrimonio.

“La prolongación de la vida hace que se produzca algo que no era común en otros tiempos: la relación íntima y la pertenencia mutua deben conservarse por cuatro, cinco o seis décadas, y esto se convierte en una necesidad de volver a elegirse una y otra vez. Quizás el cónyuge ya no está apasionado por un deseo sexual intenso que le mueva hacia la otra persona, pero siente el placer de pertenecerle y que le pertenezca, de saber que no está solo, de tener un «cómplice», que conoce todo de su vida y de su historia y que comparte todo. Es el compañero en el camino de la vida con quien se pueden enfrentar las dificultades y disfrutar las cosas lindas. Eso también produce una satisfacción que acompaña al querer propio del amor conyugal. No podemos prometernos tener los mismos sentimientos durante toda la vida. En cambio, sí podemos tener un proyecto común estable, comprometernos a amarnos y a vivir unidos hasta que la muerte nos separe, y vivir siempre una rica intimidad. El amor que nos prometemos supera toda emoción, sentimiento o estado de ánimo, aunque pueda incluirlos. Es un querer más hondo, con una decisión del corazón que involucra toda la existencia (…) Cada uno de los dos hace un camino de crecimiento y de cambio personal. En medio de ese camino, el amor celebra cada paso y cada nueva etapa.

En la historia de un matrimonio, la apariencia física cambia, pero esto no es razón para que la atracción amorosa se debilite. Alguien se enamora de una persona entera con una identidad propia, no sólo de un cuerpo, aunque ese cuerpo, más allá del desgaste del tiempo, nunca deje de expresar de algún modo esa identidad personal que ha cautivado el corazón. Cuando los demás ya no puedan reconocer la belleza de esa identidad, el cónyuge enamorado sigue siendo capaz de percibirla con el instinto del amor, y el cariño no desaparece. Reafirma su decisión de pertenecerle, la vuelve a elegir, y expresa esa elección en una cercanía fiel y cargada de ternura. La nobleza de su opción por ella, por ser intensa y profunda, despierta una forma nueva de emoción en el cumplimiento de esa misión conyugal (…) El vínculo encuentra nuevas modalidades y exige la decisión de volver a amasarlo una y otra vez. Pero no sólo para conservarlo, sino para desarrollarlo. Es el camino de construirse día a día. Pero nada de esto es posible si no se invoca al Espíritu Santo, si no se clama cada día pidiendo su gracia, si no se busca su fuerza sobrenatural, si no se le reclama con deseo que derrame su fuego sobre nuestro amor para fortalecerlo, orientarlo y transformarlo en cada nueva situación.

PALABRA DE DIOS 

Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles 13, 14. 43—52 

Sabed que nos dedicamos a los gentiles 

En aquellos días, Pablo y Bernabé desde Perge siguieron hasta Antioquía de Pisidia; el sábado entraron en la sinagoga y tomaron asiento. 

Muchos judíos y prosélitos practicantes se fueron con Pablo y Bernabé, que siguieron hablando con ellos, exhortándolos a ser fieles a la gracia de Dios. 

El sábado siguiente, casi toda la ciudad acudió a oír la palabra de Dios. Al ver el gentío, a los judíos les dio mucha envidia y respondían con insultos a las palabras de Pablo. 

Entonces Pablo y Bernabé dijeron sin contemplaciones: 

—«Teníamos que anunciaros primero a vosotros la palabra de Dios; pero como la rechazáis y no os consideráis dignos de la vida eterna, sabed que nos dedicamos a los gentiles. Así nos lo ha mandado el Señor: "Yo te haré luz de los gentiles, para que lleves la salvación hasta el extremo de la tierra."» 

Cuando los gentiles oyeron esto, se alegraron y alababan la palabra del Señor; y los que estaban destinados a la vida eterna creyeron. 

La palabra del Señor se iba difundiendo por toda la región. Pero los judíos incitaron a las señoras distinguidas y devotas y a los principales de la ciudad, provocaron una persecución contra Pablo y Bernabé y los expulsaron del territorio. 

Ellos sacudieron el polvo de los pies, como protesta contra la ciudad, y se fueron a Iconio. Los discípulos quedaron llenos de alegría y de Espíritu Santo. 

Palabra de Dios 

Lectura del libro del Apocalipsis 7, 9. 14b-17 

El Cordero será su pastor, y los conducirá hacia fuentes de aguas vivas 

Yo, Juan, vi una muchedumbre inmensa, que nadie podría contar, de toda nación, raza, pueblo y lengua, de pie delante del trono y del Cordero, vestidos con vestiduras blancas y con palmas en sus manos. 

Y uno de los ancianos me dijo: 

-“Éstos son los que vienen de la gran tribulación: han lavado y blanqueado sus vestiduras en la sangre del Cordero. 

Por eso están ante el trono de Dios, dándole culto día y noche en su templo. 

El que se sienta en el trono acampará entre ellos. 

Ya no pasarán hambre ni sed, no les hará daño el sol ni el bochorno. Porque el Cordero que está delante del trono será su pastor, y los conducirá hacia fuentes de aguas vivas. 

Y Dios enjugará las lágrimas de sus ojos.” 

Palabra de Dios 

Lectura del santo evangelio según san Juan 10, 27‑30 

Yo doy la vida eterna a mis ovejas 

En aquel tiempo, dijo Jesús: 

-“Mis ovejas escuchan mi voz, y yo las conozco, y ellas me siguen, y yo les doy la vida eterna; no perecerán para siempre, y nadie las arrebatará de mi mano. 

Mi Padre, que me las ha dado, supera a todos, y nadie puede arrebatarlas de la mano del Padre. 

Yo y el Padre somos uno.” 

Palabra del Señor 

ECOS DEL PAPA FRANCISCO 

EL ROSTRO DE LA MISERICORDIA 

Con respecto al sacramento del PERDÓN, recuerda a los sacerdotes que su papel está en acoger a todo el que se siente arrepentido y hacerle sentir la alegría que supone a Dios su vuelta a la verdad y al amor de Dios. 

“Los confesores están llamados a abrazar ese hijo arrepentido que vuelve a casa y a manifestar la alegría por haberlo encontrado. No se cansarán de salir al encuentro también del otro hijo que se quedó afuera, incapaz de alegrarse, para explicarle que su juicio severo es injusto y no tiene ningún sentido delante de la misericordia del Padre que no conoce confines”. 

La confesión, nos recuerda el Papa, no es un juicio en el que han de salir todos los detalles y se fuerce al penitente a recrear todo lo que ha sufrido o hecho sufrir: 

“No harán preguntas impertinentes, sino como el padre de la parábola, interrumpirán el discurso preparado por el hijo pródigo, porque serán capaces de percibir en el corazón de cada penitente la invocación de ayuda y la súplica de perdón. En fin, los confesores están llamados a ser siempre, en todas partes, en cada situación y a pesar de todo, el signo del primado de la misericordia”. 

CARTA DEL OBISPO ELECTO DE JAÉN 

Queridos diocesanos de Jaén: 

“Gracia y Paz a vosotros de parte de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo” (1 Cor 1,3). En el nombre del Señor os saludo, me presento y comparto con vosotros mis sentimientos en esta hora de mi vida. Desde que conocí la noticia de que Su Santidad el Papa Francisco me ha nombrado obispo de esa querida Diócesis de Jaén, no he dejado de darle gracias a Dios, aunque también me ha escuchado algún reproche, por el afecto que le tengo a mis diocesanos placentinos. Pero, aunque siento dejar la Diócesis de Plasencia, en la que he sido tan feliz, me vais a permitir que os diga que conservo muy fresca mi capacidad para ilusionarme y para ponerme enseguida a mirar con profundo cariño hacia los que, a partir de hoy, vais a ser mis diocesanos. 

2. De momento os puedo decir que me gustan vuestras ciudades y vuestros pueblos, vuestros monumentos e instituciones, vuestras devociones y tradiciones. Me parece muy bello el paisaje de Jaén y me siento especialmente a gusto entre olivos, porque es el color que mantengo en la retina desde mi infancia; nací y crecí a la vera de la olivarera Sierra de Alor (…) Os puedo asegurar que no me es nada difícil querer el lugar al que soy enviado. 

3. Pero sé que nada de lo que hasta ahora conozco de Jaén es suficiente; me falta el rostro y el corazón de cada uno de vosotros, de los hombres y mujeres de la tierra a la que iré para ser vuestro obispo. A todos deseo conoceros y a todos quiero serviros. Procuraré que mi servicio pastoral tenga la impronta del trato personal. Será sirviéndoos día a día como espero ser fiel a lo que ahora siento y deseo para mi ministerio episcopal, que no es otra cosa que estar a disposición de todos, dedicándome especialmente a los más heridos en sus vidas. Quiero ser un obispo para todos: pero si alguien me ha de acaparar han de ser los más sencillos, los más débiles y necesitados(…) 

6. (…)Os confieso que, a pesar de mi experiencia de más de doce años en el ministerio episcopal, me siento débil y me encuentro con la incertidumbre de quien inicia una nueva andadura en su vida. Confío, sin embargo, en vosotros y en vuestra mucha capacidad para acoger y querer. Si me lo permitís, os pido dos cosas que, si me las concedéis, me ayudarán a ser pronto uno más entre vosotros. La primera es que me acojáis con cariño, al que espero responder enseguida, porque ya os lo tengo. También os pido que recéis mucho por mí, (…) La sintonía de la oración será la que más verdad y hondura le ponga a la unidad que tiene que haber entre el obispo y el pueblo con el que camina como cristiano y pastor. 

+Amadeo Rodríguez Magro 
(Extracto de la carta) 

Desde aquí le damos la Bienvenida, lo acogemos con amor e ilusión y rezaremos para que Dios lo ilumine y guíe como pastor del pueblo jiennense.

La Cabria, nº 344

HOJA PARROQUIAL DE 
S. JOSÉ DE LINARES 
DOMINGO -3º- DE PASCUA 
10 de Abril de 2016 
Año -VIII- Nº 344 

EDITORIAL 

JORNADA POR LA VIDA 

Este cuatro de abril, día de la anunciación en el que Dios decidió venirse a este mundo a vivir con nosotros, los obispos de España han hecho un comunicado muy interesante sobre el tema y parten de algo que no nos debe dejar impasibles, como es la hermosura de la creación que el salmista exclama: “Cuántas son tus obras, Señor y todas las hiciste con sabiduría” (Sal. 104,34)

Dios creó el universo y llamó a la existencia al hombre y a la mujer, a quienes les entregó todo para que poblasen la tierra y colaborasen con él enriqueciéndola y perfeccionándola, y termina el libro del Génesis diciendo: “Y vio Dios que era muy bueno lo que había hecho”

Pero pasados los siglos, parece que el hombre ha decidido cambiar los planes y este universo que recibió para perfeccionarlo transformándolo en el “hogar del ser humano y en el espacio donde reine el amor, la verdad, la justicia y la paz”: parece que eso está pasado de moda, eso es retrógrado y eso va en contra del progreso de la humanidad, y parece que todo el esfuerzo que se ha hecho porque el hombre sea cada vez más libre, más responsable, más fraternal… eso es algo de lo que hay que desprenderse y renunciar para volver a esquemas de muerte, de odio, de violencia, de atropello hasta el punto que se está poniendo la muerte como un derecho y un valor; en cambio, la vida hoy es algo obsoleto, trasnochado y caduco, propio de seres rancios y obsesionados por la religión ¡Como si la vida fuese un asunto de ideología! 

Hasta el punto que nuestros obispos nos dicen: “La degradación ecológica, la depredación de los recursos naturales, los desequilibrios que nuestra actividad producen cuando obramos irresponsablemente, constituyen una ofensa y un abuso a la confianza que Dios ha depositado en nosotros al poner en nuestras manos una obra tan hermosa como es la creación”.

PALABRA DE DIOS 

Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles 5, 27b—32. 40b—41 

En aquellos días, el sumo sacerdote interrogó a los apóstoles y les dijo: 

-“¿No os habíamos prohibido formalmente enseñar en nombre de ése? En cambio, habéis llenado Jerusalén con vuestra enseñanza y queréis hacernos responsables de la sangre de ese hombre.” 

Pedro y los apóstoles replicaron: 

-“Hay que obedecer a Dios antes que a los hombres. El Dios de nuestros padres resucitó a Jesús, a quien vosotros matasteis, colgándolo de un madero. La diestra de Dios lo exaltó, haciéndolo jefe y salvador, para otorgarle a Israel la conversión con el perdón de los pecados. Testigos de esto somos nosotros y el Espíritu Santo, que Dios da a los que le obedecen.” 

Prohibieron a los apóstoles hablar en nombre de Jesús y los soltaron. Los apóstoles salieron del Sanedrín contentos de haber merecido aquel ultraje por el nombre de Jesús. 

Palabra de Dios 

Lectura del libro del Apocalipsis 5, 11—14 

Yo, Juan, en la visión escuché la voz de muchos ángeles: eran millares y millones alrededor del trono y de los vivientes y de los ancianos, y decían con voz potente: 

“Digno es el Cordero degollado de recibir el poder, la riqueza, la sabiduría, la fuerza, el honor, la gloria y la alabanza.” 

Y oí a todas las criaturas que hay en el cielo, en la tierra, bajo la tierra, en el mar -todo lo que hay en ellos-, que decían: 

“Al que se sienta en el trono y al Cordero la alabanza, el honor, la gloria y el poder por los siglos de los siglos.” 

Y los cuatro vivientes respondían: “Amén.” 

Y los ancianos se postraron rindiendo homenaje. 

Palabra de Dios 

Lectura del santo evangelio según san Juan 21, 1—19 

En aquel tiempo, Jesús se apareció otra vez a los discípulos junto al lago de Tiberíades. Y se apareció de esta manera: Estaban juntos Simón Pedro, Tomás apodado el Mellizo, Natanael el de Caná de Galilea, los Zebedeos y otros dos discípulos suyos. 

Simón Pedro les dice: -“Me voy a pescar.” 

Ellos contestan: -“Vamos también nosotros contigo.” 

Salieron y se embarcaron; y aquella noche no cogieron nada. Estaba ya amaneciendo, cuando Jesús se presentó en la orilla; pero los discípulos no sabían que era Jesús. 

Jesús les dice: -“Muchachos, ¿tenéis pescado?” 

Ellos contestaron: -“No.” 

Él les dice: -“Echad la red a la derecha de la barca y encontraréis.” 

La echaron, y no tenían fuerzas para sacarla, por la multitud de peces. Y aquel discípulo que Jesús tanto quería le dice a Pedro: -“Es el Señor.” 

Al oír que era el Señor, Simón Pedro, que estaba desnudo, se ató la túnica y se echó al agua. Los demás discípulos se acercaron en la barca, porque no distaban de tierra más que unos cien metros, remolcando la red con los peces. 

Al saltar a tierra, ven unas brasas con un pescado puesto encima y pan. Jesús les dice: -“Traed de los peces que acabáis de coger.” 

Simón Pedro subió a la barca y arrastró hasta la orilla la red repleta de peces grandes: ciento cincuenta y tres. Y aunque eran tantos, no se rompió la red. 

Jesús les dice: -“Vamos, almorzad.” 

Ninguno de los discípulos se atrevía a preguntarle quién era, porque sabían bien que era el Señor. 

Jesús se acerca, toma el pan y se lo da, y lo mismo el pescado. 

Ésta fue la tercera vez que Jesús se apareció a los discípulos, después de resucitar de entre los muertos. 

Después de comer, dice Jesús a Simón Pedro: -“Simón, hijo de Juan, ¿me amas más que éstos?” 

Él le contestó: -“Sí, Señor, tú sabes que te quiero.” 

Jesús le dice: -“Apacienta mis corderos.” 

Por segunda vez le pregunta: -“Simón, hijo de Juan, ¿me amas?” 

Él le contesta: -“Sí, Señor, tú sabes que te quiero.” 

Él le dice: -“Pastorea mis ovejas.” 

Por tercera vez le pregunta: 

-“Simón, hijo de Juan, ¿me quieres?” 

Se entristeció Pedro de que le preguntara por tercera vez si lo quería y le contestó: -“Señor, tú conoces todo, tú sabes que te quiero.” 

Jesús le dice: -“Apacienta mis ovejas. 

Te lo aseguro: cuando eras joven, tú mismo te ceñías e ibas adonde querías; pero, cuando seas viejo, extenderás las manos, otro te ceñirá y te llevará adonde no quieras.” 

Esto dijo aludiendo a la muerte con que iba a dar gloria a Dios. 

Dicho esto, añadió: -“Sígueme.” 

Palabra del Señor 

ECOS DEL PAPA FRANCISCO 

EL ROSTRO DE LA MISERICORDIA 

El Papa invita a que los sacerdotes tomen conciencia de la gran labor y el gran servicio que se presta a la humanidad estando siempre disponibles para administrar el perdón a todo aquel que lo pida; pero al mismo tiempo pide que cada sacerdote tome conciencia del papel que ha de realizar de ser verdadero signo de la misericordia de Dios. 

“Nunca olvidemos que ser confesores significa participar de la misma misión de Jesús y ser signo concreto de la continuidad de un amor divino que perdona y que salva. Cada uno de nosotros ha recibido el don del Espíritu Santo para el perdón de los pecados, de esto somos responsables. Ninguno de nosotros es dueño del Sacramento, sino fiel servidor del perdón de Dios. Cada confesor deberá acoger a los fieles como el padre en la parábola del hijo pródigo: un padre que corre al encuentro del hijo no obstante hubiese dilapidado sus bienes”. 

DIÁLOGOS DE LA CALLE 

El otro día, mientras nos saludábamos y nos preguntábamos por la salud, un amigo me decía: “Si vas al médico, no digas jamás tu edad, quítate por lo menos ocho o diez años, porque como digas que estás cercano a los 70 no te escucharán ni te recetarán ni una pastilla de aspirina, pues tienen entendido que a partir de los setenta, lo que tienes que hacer es desaparecer cuanto antes”. Es decir: esto es una eutanasia encubierta. Una sociedad en la que el principio y el final de la vida lo desecha, porque lo considera improductivo, es una sociedad sin futuro, está acabada. Sea cierto o no, esto lo está percibiendo el pueblo. 

DÍA DEL NIÑO NO NACIDO 

El día de la Anunciación ha sido declarado como el día del Niño por nacer. En España, cientos de organizaciones a favor de la vida y de los derechos del niño desde su concepción vienen trabajando y manifestándose; en Latinoamérica se ha extendido también esta celebración y este año ha sido sonada la manifestación que se ha hecho en Perú de más de 750.000 personas en la calle exigiendo leyes que tengan en cuenta al niño antes de nacer… pero desgraciadamente lo que priman en nuestro mundo no son los derechos de las personas, sino los de intereses particulares, al servicio de los cuales están los políticos.