LA CABRIA, nº 104


HOJA PARROQUIAL DE S. JOSÉ
DE LINARES
25 DOM. t. o. C
19 de SEPT. del 2010
Año -II- Nº 104

EDITORIAL

¡PUES YO NO SOY IGUAL!

Observo con pesimismo que tenemos una muy fea costumbre de criticar actitudes que, de una forma u otra, muchos repetimos luego, de forma más o menos consciente. Podría poner cientos de ejemplos: criticamos a los políticos corruptos, pero luego, si podemos, le metemos un pequeño "gol" a Hacienda, al INEM o a quien se ponga por delante ("Con lo que roban ellos, esto no es nada. Además, todo el mundo lo hace"). Nos quejamos de que ya no hay gente con valores, pero si nos encontramos una cartera con dinero, ¿cuántos la devuelven intacta? ("Niño, ¡que el dinero no tiene nombre!"). Nos quejamos de que el Ayuntamiento (o quien sea) no limpia, "que está todo hecho un asco", pero, ay, ¿cómo dejamos el banco en el que pasamos un rato después de nuestras chuches o nuestro cigarrito? Vemos con horror cómo el clima va cambiando a peor, cómo nos cargamos el planeta inexorablemente pero, "¡que lo arreglen los políticos!": ¿cuántos de nosotros no reciclan "porque no nos caben más cubos en el lavadero", o ponemos el aire bien fresquito, "¡que para eso pagamos la luz!", o vamos en coche hasta a comprar el pan?
Yo, desde hace tiempo, he decidido que me planto. Me apetece levantarme por la mañana y mirarme al espejo sin tener que apartar la mirada. Y es que lo mínimo que deberíamos exigirnos los unos a los otros, ¡LO MÍNIMO!, es que fuéramos, al menos, buenos ciudadanos, de esos que le ceden el asiento a los mayores, que dejan el sitio por el que pasan mejor de lo que estaba, que no abusan de lo público con la excusa de que es de todos... Y lo digo alto y claro. Así, cuando algunos sueltan eso de "si es que somos todos iguales", yo sí puedo contestar: "Yo no. Y tú, si quieres, tampoco".


PALABRA DE DIOS

Lectura del libro del profeta Amós 8,4-7.
Escuchad esto los que exprimís al pobre, despojáis a los miserables, diciendo: ¿Cuándo pasará la luna nueva para vender el trigo, y el sábado para ofrecer el grano?
Disminuís la medida, aumentáis el precio, usáis balanzas con trampa, compráis por dinero al pobre, al mísero por un par de sandalias, vendiendo hasta el salvado del trigo.
Jura el Señor por la gloria de Jacob que no olvidará jamás vuestras acciones.
Palabra de Dios

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo Timoteo 2,1-8.
Te ruego, pues, lo primero de todo, que hagáis oraciones, plegarias, súplicas, acciones de gracias por todos los hombres, por los reyes y por todos los que están en el mando, para que podamos llevar una vida tranquila y apacible, con toda piedad y decoro. Eso es bueno y grato ante los ojos de nuestro Salvador, Dios, que quiere que todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento de la verdad.
Pues Dios es uno, y uno solo es el mediador entre Dios y los hombres, el hombre Cristo Jesús, que se entregó en rescate por todos: éste es el testimonio en el tiempo apropiado: para él estoy puesto como anunciador y apóstol -digo la verdad, no miento-, maestro de los paganos en fe y verdad.
Encargo a los hombres que recen en cualquier lugar alzando las manos limpias de ira y divisiones.
Palabra de Dios

Lectura del santo evangelio según san Lucas 16,1-13.
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: Un hombre rico tenía un administrador y le llegó la denuncia de que derrochaba sus bienes.
Entonces lo llamó y le dijo: «¿Qué es eso que me cuentan de ti? Entrégame el balance de tu gestión, porque quedas despedido.»
El administrador se puso a echar sus cálculos: «¿Qué voy a hacer ahora que mi amo me quita el empleo? Para cavar no tengo fuerzas; mendigar me da vergüenza. Ya sé lo que voy a hacer para que, cuando me echen de la administración, encuentre quien me reciba en su casa.»
Fue llamando uno a uno a los deudores de su amo, y dijo al primero: «¿Cuánto debes a mi amo?»
Este respondió: «Cien barriles de aceite.»
Él le dijo:
«Aquí está tu recibo: aprisa, siéntate y escribe "cincuenta".»
Luego dijo a otro: «Y tú, ¿cuánto debes?»
Él contestó: «Cien fanegas de trigo.»
Le dijo: «Aquí está tu recibo: escribe "ochenta".»
Y el amo felicitó al administrador injusto, por la astucia con que había procedido. Ciertamente, los hijos de este mundo son más astutos con su gente que los hijos de la luz.
Y yo os digo: Ganaos amigos con el dinero injusto para que, cuando os falte, os reciban en las moradas eternas.
El que es de fiar en lo menudo, también en lo importante es de fiar; el que no es honrado en lo menudo. tampoco en lo importante es honrado.
Si no fuisteis de fiar en el vil dinero, ¿quién os confiará lo que vale de veras? Si no fuisteis de fiar en lo ajeno, lo vuestro ¿quién os lo dará?
Ningún siervo puede servir a dos amos: porque o bien aborrecerá a uno y amará al otro, o bien se dedicará al primero y no hará caso del segundo. No podéis servir a Dios y al dinero.
Palabra del Señor


DIÁLOGOS DESDE EL EVANGELIO

N: Buena parábola, amigo Jesús, pero no fácil de interpretar. El administrador es un tío listo. Hay que ver cómo se las inventa cuando es descubierto por el amo de la hacienda. Sabe que le espera el despido irrevocable y se inventa astutamente la forma de salir del atolladero. No sólo es un hombre sin conciencia, avaro y ladrón, sino que es altamente sagaz.
+Jesús: Y eso es lo que yo le alabo a ese hombre: su sagacidad y su astucia. Me da pena de que “los hijos de las tinieblas sean más astutos que los hijos de la luz”. De ninguna manera trato de aprobar y dar como bueno el fraude y la malversación de fondos que hace el protagonista de la parábola.
N: Por supuesto que no apruebas la conducta del administrador, siendo infiel a su amo y abusando de la confianza que había depositado en él. El amo no felicita a su mayordomo por lo que ha hecho sino por la forma que ha intentado asegurar su futuro. Seguro que ninguno de sus deudores se negó a que le rebajara la deuda, con lo que se hicieron cómplices de la torcida e injusta artimaña del administrador.
+Jesús: Los casos de enriquecimiento fácil siempre se han dado en la sociedad y, como comprenderás, esto me duele. Pero me duele más cuando veo a quienes han recibido bienes de todo tipo; la salud, el universo, la tierra, el trabajo, la familia, la inteligencia, el don de gentes, los amigos, la fe, etc,., etc. ..más claramente Dios Padre ha puesto en ellos su confianza, dándoles los bienes para servir a los demás, para hacer un mundo más solidario y más fraterno y han utilizado mal ese caudal de bienes.
N: Es verdad, querido Maestro. Somos fáciles a tergiversar, malversar y hasta dilapidar los bienes. Y esto creo que es más grave en los creyentes, que hemos percibido el amor que Dios nos tiene. A veces nos olvidamos de lo que nos dices en la parábola. Que “no podemos servir a Dios y al dinero”. Ojalá nos comportáramos en la tarea de hacer visible el Reino de Dios con el ahínco, la constancia y la tozudez y la diligencia con que obran los que tienen por meta en la vida juntar una gran fortuna, tener poder o fama o prestigio y pasarlo bien.
+ Jesús: Sigue adelante, amigo. Es preciso invertir en los pobres lo que hemos recibido.


VE Y LO CUENTAS

CAMINAR JUNTO A NUESTROS NIÑOS
Es necesario que tomemos conciencia de la importancia que tiene el que nos unamos a nuestros niños en el camino de la fe y les vayamos ayudando a descubrir la persona de Jesús que camina a nuestro lado en la vida.
La maduración y el crecimiento en la fe van unidos a la dimensión intelectual, social, religiosa, física… de la persona, porque la fe viene a ser como la luz que ilumina todo el camino de la persona y es muy bueno que vaya teniendo claridad desde el mismo comienzo, por tanto, no lo debemos dejar para cuando sea mayor y otras luces le hayan ido alumbrando un camino desviado completamente de la dirección que nos marca Dios para ser felices.


LO QUE NO VENDE

ENTREGAR LA VIDA
Me comentaban del hijo de 12 años de unos conocidos que andaba mucho por la iglesia y le decían a los padres que su hijo iba para cura en tono jocoso y guasón. Y justificaban esta “afición” del chiquillo porque tenía dos amigos que también iban por allí. Se me ocurrió decir que me parecía bien, que allí no iban a aprender nada malo sino cosas buenas para su vida. Me contestaron que nadie quería tener un hijo santurrón y que para qué tanto. Les pregunté si veían mejor a sus hijos enganchados en el botellón y me trataron de exaltada y extremista. Pero estas mismas personas que no quieren ni pensar que sus hijos puedan querer ser curas luego quieren tener curas para que los casen, bauticen a sus hijos, los entierren, etc. y además, se quejan si el cura no es como a ellos les gustaría (joven, simpático, comprensivo con su forma de pensar…¡guay!). Pues yo digo que tener un sacerdote en la familia o de una comunidad parroquial, es una bendición y un regalo de Dios, y no cabe sino estar profundamente agradecidos por ello.


EN ESTA SEMANA

Queremos recordar que deben inscribirse en la catequesis aquellos niños que comienzan el curso 1º en la escuela, para que comiencen también su andadura en el conocimiento de Jesús.
De la misma manera, les informamos que la catequesis de confirmación comienza este año en 5º de Ed. Primaria (Decreto del Sr. Obispo,  de fecha 8 de septiembre de 2010) y tiene una duración de tres años, confirmándose aquellos niños que la realicen al finalizar 1º de la ESO. Es importante que los niños que hicieron su Primera Comunión  continúen su camino hasta la confirmación, dando cumplimiento al compromiso que hicieron en el mes de mayo de seguir unidos a la comunidad que celebró su decisión y les dio un puesto en la mesa del Señor.

La Cabria, nº 103


HOJA PARROQUIAL DE S. JOSÉ
DE LINARES
24 DOM. t. o. C
12 de SEPT. del 2010
Año -II- Nº 103

EDITORIAL
COLECTA PRO-TEMPLOS

Hace unos meses, viendo la situación en la que se encuentra nuestra provincia con respecto a los edificios de culto, los templos, el Sr. Obispo y todo su consejo determinaron establecer en la diócesis una colecta anual dedicada al mantenimiento y a la construcción de los nuevos templos que se van levantando. Pues bien, este domingo vamos a realizar la primera de estas colectas.
Cuando el tema sale en los corrillos de la gente hay opiniones para todos los gustos. Unos dicen que ¿para qué quiere la Iglesia más templos si los que tiene están vacíos? Otros opinan que la Iglesia debería volver a las casas, como ocurrió al principio. Otros apuestan directamente por la desaparición. Otros entendemos que allí donde hay una comunidad que camina, necesita un espacio donde celebrar su fe, los acontecimientos de su vida, el bautismo de sus hijos, el matrimonio, las confirmaciones, la despedida de un ser querido de este mundo, donde se le pueda dar las gracias pública y solemnemente por todo el bien que ha hecho, donde podamos recordarlo y donde nos podamos encontrar un rato, aislarnos y, puestos en la presencia de Dios, darle las gracias por la vida y pedirle que nos siga ayudando a caminar.
Bien es verdad que a quien no tiene fe, esto que estoy diciendo le puede sonar a estupidez, pero los mismos argumentos tendríamos para devolverle la pelota. Por eso, se impone el respeto absoluto, como normalmente hacemos los cristianos.
El otro gran sentido que tiene esta colecta, como otras que hacemos a nivel de diócesis, es el de solidarizarnos con los hermanos que tienen necesidades, de manera que nos unimos a su esfuerzo para darles la mano.
Y para aquellos que piensan que la Iglesia tiene mucho dinero, sólo le invitamos a que mire a nuestra comunidad y vea lo que nos cuesta salir adelante y, viendo esto, piense lo que cuesta a esas comunidades que, encima, tienen que mantener edificios que son monumentos de arte.


PALABRA DE DIOS

Lectura del libro del Éxodo 32,7-11. 13-14.
En aquellos días dijo el Señor a Moisés: Anda, baja del monte, que se ha pervertido tu pueblo, el que tú sacaste de Egipto. Pronto se han desviado del camino que yo les había señalado. Se han hecho un toro de metal, se postran ante él, le ofrecen sacrificios y proclaman: «Éste es tu Dios, Israel, el que te sacó de Egipto.» Y el Señor añadió a Moisés: Veo que este pueblo es un pueblo de dura cerviz. Por eso déjame: mi ira se va a encender contra ellos hasta consumirlos. Y de tí haré un gran pueblo. Entonces Moisés suplicó al Señor su Dios: ¿Por qué, Señor, se va a encender tu ira contra tu pueblo, que tú sacaste de Egipto con gran poder y mano robusta? Acuérdate de tus siervos, Abrahán, Isaac y Jacob a quienes juraste por ti mismo diciendo: «Multiplicaré vuestra descendencia como las estrellas del cielo, y toda esta tierra de que he hablado se la daré a vuestra descendencia para que la posea por siempre.»
Y el Señor se arrepintió de la amenaza que había pronunciado contra su pueblo.
Palabra de Dios

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a Timoteo 1,12-17.
Doy gracias a Cristo Jesús nuestro Señor, que me hizo capaz, se fió de mí y me confió este ministerio. Eso que yo antes era un blasfemo, un perseguidor y un violento. Pero Dios tuvo compasión de mí, porque yo no era creyente y no sabía lo que hacía.
Dios derrochó su gracia en mí, dándome la fe y el amor cristiano. Podéis fiaros y aceptar sin reserva lo que os digo: Que Jesús vino al mundo para salvar a los pecadores, y yo soy el primero, y por eso se compadeció de mí: para que en mí, el primero, mostrara Cristo toda su paciencia, y pudiera ser modelo de todos los que creerán en él y tendrán vida eterna. Al rey de los siglos, inmortal, invisible, único Dios, honor y gloria por los siglos de los siglos. Amén.
Palabra de Dios

Lectura del santo evangelio según san Lucas 15,1-32
También les dijo: Un hombre tenía dos hijos: el menor de ellos dijo a su padre: "Padre, dame la parte que me toca de la fortuna". El padre les repartió los bienes. No muchos días después, el hijo menor, juntando todo lo suyo, emigró a un país lejano, y allí derrochó su fortuna viviendo perdidamente.
Cuando lo había gastado todo, vino por aquella tierra un hambre terrible, y empezó él a pasar necesidad. Fue entonces y tanto le insistió a un habitante del país, que lo mandó a sus campos a guardar cerdos: le entraban ganas de llenarse el estómago de las algarrobas que comían los cerdos; y nadie le daba de comer. Recapacitando entonces se dijo: Cuántos jornaleros de mi padre tienen abundancia de pan, mientras yo aquí me muero de hambre. Me, pondré en camino adonde está mi padre, y le diré: "padre, he pecado contra el cielo y contra ti; ya no merezco llamarme hijo tuyo: trátame como a uno de tus jornaleros".
Se puso en camino adonde estaba su padre: cuando todavía estaba lejos, su padre lo vio y se conmovió, y echando a correr, se le echó al cuello y se puso besarlo.
Su hijo le dijo: "Padre, he pecado contra el cielo y contra ti; ya no merezco llamarme hijo tuyo".
Pero el padre dijo a sus criados: "Sacad en seguida el mejor traje y vestidlo; ponedle un anillo en la mano y sandalias en los pies; traed el ternero cebado y matadlo; celebremos un banquete porque este hijo mío estaba muerto y ha revivido, estaba perdido y lo hemos encontrado".
Y empezaron el banquete.
Su hijo mayor estaba en el campo. Cuando al volver se acercaba a la casa, oyó la música y el baile, y, llamando a uno de los mozos, le preguntó qué pasaba. Éste le contestó: "Ha vuelto tu hermano; y tu padre ha matado el ternero cebado, porque lo ha recobrado con salud". Él se indignó, y se negaba a entrar; pero su padre salió e intentaba persuadirlo.
Y él replicó a su padre: "Mira: en tantos años como te sirvo, sin desobedecer nunca una orden tuya, a mí nunca me has dado un cabrito para tener un banquete con mis amigos; y cuando ha venido ese hijo tuyo que se ha comido tus bienes con malas mujeres, le matas el ternero cebado".
El padre le dijo: "Hijo, tú estás siempre conmigo, y todo lo mío es tuyo; deberías alegrarte porque este hermano tuyo estaba muerto y ha revivido, estaba perdido y lo hemos encontrado".
Palabra del Señor


DIÁLOGOS DESDE EL EVANGELIO

N: Amigo Jesús, mi Señor y Salvador: Consoladoras las parábolas que nos presentas hoy en la Eucaristía y que las llaman las “parábolas de la misericordia”. Estas son: la de la oveja perdida, la de la moneda (dracma) perdida y la mal llamada parábola del Hijo pródigo y nos muestran cómo es tu corazón y el corazón de tu Padre al sentir el gozo y la alegría de recuperar lo que estaba perdido.

+Jesús: Me alegro de que las hayas comprendido. Las dije porque los fariseos y los letrados me criticaban al ver que los pecadores y los publicanos venían a escucharme; incluso más de una vez acepté la invitación de comer con ellos en su propia casa.

N: Como hiciste con los publicanos Mateo y Zaqueo y con tantos otros. Se cumple aquello de que ”Dios no quiere la muerte del pecador sino que se convierta y viva”. (Ez. 33,11). Y – te lo digo emocionado – me encanta eso de los banquetes, ese derroche de alegría y de fiesta, no solo en la casa del padre de la parábola cuando vuelve su hijo sino también en el cielo. ¿Cómo serán las fiestas del cielo?

+Jesús: No se pueden describir con palabras humanas. Las fiestas hay que vivirlas. Cuando se viven; cuando la Eucaristía se celebra y se vive como encuentro salvador contigo, con nuestro Padre y el Espíritu; cuando se vive en un ambiente fraterno, se hacen realidad el gozo y la alegría, como adelanto del banquete eterno.

N: Qué mal lo tuvo que pasar el padre, al ver que el hijo mayor no quería entrar ni saber nada de su hermano.

+Jesús: Es cierto, pero no tenemos tiempo. Hoy te pido un favor: que te leas despacio la parábola y trates de analizar cómo es el corazón del Padre y ver a cuál de los dos hermanos te pareces más.

N: Te lo prometo, amigo Jesús.


VE Y LO CUENTAS

Toda su vida fue ahorrando y ayudando a todo el que se presentaba. Jamás hizo ostentación de nada ni se permitió lujos de ningún tipo; vivía al mínimo. En algún momento, sólo a su confesor le declaró todo lo que había ahorrado en su vida: quería que quedara para ayudar a los más pobres y a la comunidad (Iglesia) donde ella vivió, en la que sus padres la bautizaron, en la que hizo su primera comunión y donde había vivido los momentos más importantes de su vida. Al final de su vida, muy enferma, se encontró completamente sola y ningún familiar quiso hacerse cargo de ella; unas monjitas la acogieron en su residencia para abandonados sin exigirle nada a cambio. Recuerdo que cuando abrimos su testamento, fue todo un rosario de sorpresas, sobre todo para aquellos que nunca habían aparecido para nada y ahora venían a demostrar que eran parientes próximos. Con su fortuna de muchos millones se renovó completamente la residencia de ancianos y se construyeron salones para la catequesis en la parroquia.


LO QUE NO VENDE

No vende ser buenos y solidarios, ¡definitivamente! Eso es nadar contra corriente. Al final sólo quedan las palabras salidas de lo más hondo del alma de aquella vecina que llorando me decía: “No tuve madre y en ella encontré a alguien que me quiso y lo que me hubiera gustado hacer con mi madre lo hice con ella; Dios me es testigo que jamás busqué otra cosa que no fuera hacerla feliz”. Cuando murió la vecina, anciana, que pasó más de diez años enferma, sin que sus hijos asomaran para otra cosa que para ver cómo llevaba la cartilla del banco, se enfrentaron a la vecina que la cuidó, pidiéndole las cuentas de lo que su madre le había dado, pues entendían que ya le pagaría de sobra.

EN ESTA SEMANA
  • Recordamos que el próximo domingo día 19 comenzamos con el horario de invierno: tendremos la misa a las 10, a las 12 y a las 7.
  • Los niños que empiezan el curso 1º en la escuela deben inscribirse en la catequesis. De lo contrario no podrán hacer la primera comunión en el 4º curso.


LA CABRIA, nº 102

HOJA PARROQUIAL DE S. JOSÉ
DE LINARES
23 DOM. t.o. ciclo C
5 SEPT. del 2010
Año -II- Nº 102


EDITORIAL
NUEVO CURSO

Estamos de vuelta de un verano sofocante, unos con la alegría de haber podido descansar unos días, otros con la misma preocupación que no se han podido quitar de encima y otros, que ni han podido pensar en el descanso, ya que la vida se les puso en contra y por donde le entran parece que todo arremete contra ellos.
Unos y otros, después de este paréntesis, volvemos a retomar la marcha y a intentar que esto siga caminando.
Lo mismo que ocurre al principio del año, miramos al horizonte y le pedimos a Dios que ojalá este curso, las cosas se vayan enmendando y podamos terminarlo el próximo mes de julio con un balance positivo.
Indudablemente, todo va a depender de la actitud que mantengamos y de la decisión que tomemos de hacer las cosas de acuerdo a cómo Dios quiere, que es el referente que debemos tomar en nuestra actuación.
Queramos o no, tendremos que hacer frente a la “pelea” que la vida nos presenta y lo que no podemos ni debemos, de ninguna manera, es renunciar a la “pelea” y dar la batalla por perdida, sirviendo la derrota en bandeja.
Desde nuestra “CABRIA”, que acaba de cumplir 100 semanas, invitamos y animamos a toda la comunidad a meternos a fondo desde todas las áreas; que seamos capaces de sacar todo lo bueno que tenemos para que avancemos en el camino de la fraternidad, en la corresponsabilidad, en la solidaridad, en el respeto y el cariño a la Iglesia, de la que somos miembros, y vayamos construyendo cada día un signo vivo y auténtico de lo que Cristo dejó para este mundo.
En este año tenemos el proyecto de adecentar nuestro templo, que es el hogar de la comunidad, pero eso no sirve para nada si es que nosotros no nos sentimos más hermanos, más amigos, más solidarios… más familia. Este edificio debe ser expresión de la vida que llevamos y transmitimos, de otra manera no tiene sentido.

PALABRA DE DIOS 
Lectura del libro de la SABIDURÍA 9,13-18
¿Qué hombre conoce el designio de Dios? ¿Quién comprende lo que Dios quiere?
Los pensamientos de los mortales son mezquinos, y nuestros razonamientos son falibles; porque el cuerpo mortal es lastre del alma, y la tienda terrestre abruma la mente que medita. Apenas conocemos las cosas terrenas y con trabajo encontramos lo que está a mano: pues, ¿quién rastreará las cosas del cielo? ¿Quién conocerá tu designio, si tú no le das sabiduría, enviando tu santo espíritu desde el cielo? Sólo así fueron rectos los caminos de los terrestres, los hombres aprendieron lo que te agrada, y la sabiduría los salvó.
Palabra de Dios

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a FILEMON 9b-10.12-17
Querido hermano:
Yo, Pablo, anciano y prisionero por Cristo Jesús, te recomiendo a Onésimo, mi hijo, a quien he engendrado en la prisión; te lo envío como algo de mis entrañas. Me hubiera gustado retenerlo junto a mí, para que me sirviera en tu lugar, en esta prisión que sufro por el Evangelio; pero no he querido retenerlo sin contar contigo; así me harás este favor, no a la fuerza, sino con libertad.
Quizá se apartó de ti para que lo recobres ahora para siempre; y no como esclavo, sino mucho mejor: como hermano querido.
Si yo lo quiero tanto, cuánto más lo has de querer tú, como hombre y como cristiano.
Si me consideras compañero tuyo, recíbelo a él como a mí mismo.
Palabra de Dios

Lectura del santo evangelio según san LUCAS 14,25-33
En aquel tiempo, mucha gente acompañaba a Jesús; él se volvió y les dijo: Si alguno se viene conmigo y no pospone a su padre y a su madre, y a su mujer y a sus hijos, y a sus hermanos y a sus hermanas, e incluso a sí mismo, no puede ser discípulo mío. Quien no lleve su cruz detrás de mí no puede ser discípulo mío.
Así, ¿quién de vosotros, si quiere construir una torre, no se sienta primero a calcular los gastos, a ver si tiene para terminarla? No sea que, si echa los cimientos y no puede acabarla, se pongan a burlarse de él los que miran, diciendo: «Este hombre empezó a construir y no ha sido capaz de acabar». ¿O qué rey, si va a dar la batalla a otro rey, no se sienta primero a deliberar si con diez mil hombres podrá salir al paso del que le ataca con veinte mil? Y si no, cuando el otro está todavía lejos, envía legados para pedir condiciones de paz. Lo mismo vosotros: el que no renuncia a todos sus bienes no puede ser discípulo mío.
Palabra del Señor


DIÁLOGOS DESDE EL EVANGELIO

N: Querido Maestro: La verdad es que muchas veces no te entiendo. Creo que eres demasiado exigente con la gente. Eso de posponer al padre, a la madre, a la mujer, a los hijos y a los hermanos…y a uno mismo, para ser tu discípulo, ¿no te parece demasiado?
Pero me extraña más cuando veo que te sigue mucha gente.

+Jesús: Mira, amigo: es cuestión de prioridades. Recuerda lo que decía Pablo: “todo lo estimo basura, con tal de ganar a Cristo”. “Ya no soy yo quien vive; es Cristo quien viven en mí”. “Mi vivir es Cristo”. Recuerda cuando hace unos domingos estuvimos hablando del mismo tema y yo te decía que los primero de todo es el Reino de Dios.

N: Perdona, querido amigo Jesús: soy tardo para entender. Ahora recuerdo lo que dijo Pedro en Cesarea de Filipo: “Tú eres Cristo, el Hijo de Dios vivo”, o “tú eres el Mesías de Dios”. Y es que ¡me cuesta tanto creer… El caso es que yo lo he dejado todo por seguirte y, además, me siento contento y te doy gracias por tu llamada. El día que me dijiste: “sígueme” marcó mi existencia, cambiando radicalmente mi forma de pensar, de actuar y de relacionarme. Lo de la cruz me cuesta pero lo tengo más asumido. Me pesa mucho la cruz con que hemos cargado a los marginados y me revela que traten de poner lo religioso como un lastre social, propio de los intransigentes, de los fundamentalistas y de los retrógrados.

+Jesús: Me alegra que hables así porque es señal de que calculas como lo hicieron los dos personajes de las parábolas: el de la torre y el rey.
Hacen falta, entrañable amigo, cristianos, seguidores míos, creyentes decididos, socialmente sensibles, preocupados por la vida en el campo de la economía, de la política, de los medios de comunicación, dotados de un sano y fino sentido crítico constructivo. Creyentes capaces de despertar la conciencia de mucha gente, atrofiada, en muchos casos, por la vida fácil y ramplona de las ofertas de bienestar y de falsa felicidad. Cristianos que no renuncien a su condición de personas y de ciudadanos.


VE Y LO CUENTAS
NADAR CONTRA LA CORRIENTE

Es curioso constatar que con todo el mundo que hablas te dice lo mismo: que el camino que llevamos no tiene salida, que las actitudes que estamos manteniendo y transmitiendo a nuestros niños y a nuestra juventud les están cerrando el horizonte… y todos estamos de acuerdo en que hemos entrado en una dinámica de destrucción que nos está matando y, por tanto, nadie está de acuerdo con lo que hay.
Pero si esto es así, si estamos viendo que esto es un “suicidio” y una condena para las generaciones venideras, ¿por qué lo mantenemos?, ¿por qué no damos un cambio?
Ahora estamos comenzando un nuevo curso: ¿quién quiere subirse al carro? Necesitamos catequistas que entusiasmen a los niños con otras ideas distintas; necesitamos voluntarios para Caritas, para enfermos, para monitores de un movimiento juvenil… Necesitamos gente que se implique en la parroquia y esté dispuesta a entregar un poco de su tiempo en beneficio de la comunidad. ¡¡Anímate, te esperamos!!


LO QUE NO VENDE
EL GOZO DE LO BIEN HECHO

Hacer algo bueno y bien hecho a fondo perdido, sin esperar recompensa, sin buscar el reconocimiento, es considerado una pérdida de tiempo y cosa de tontos. Es decir, se ha impuesto el interés sobre la gratuidad. La satisfacción de lo bien hecho, el gusto de ver disfrutar y ser feliz a alguien con aquello que yo he hecho con cariño, lo hemos cambiado por la avaricia, con lo que jamás nos sentimos contentos, pues nunca sentimos que ha sido suficientemente pagado aquello que hemos hecho.
Te invitamos a gozar con lo “bien hecho”, con “lo gratuito” aunque te llamen tonto, es decir: te invitamos a “nadar contra corriente”


EN ESTA SEMANA

Invitamos a todos a ir retomando la marcha para este nuevo curso, especialmente a todos los niños que continúan la catequesis y, de forma especial, aquellos que han de comenzarla.
Recordamos que deben inscribirse los niños que comienzan el primer curso escolar.